Por Norberto DE AQUINO
Extraño, por decir lo menos, el pronunciamiento de los senadores Miguel Barbosa y Armando Ríos Pitter en favor de una estrategia de fortalecimiento de la imagen de Miguel Angel Mancera, con miras a la candidatura presidencial del PRD. La idea es clara, el objetivo real no.
Para nadie es un secreto que el PRD está en picada y que según las encuestas, las elecciones del mes próximo en buena parte del país, podrían simplemente demostrar la bancarrota electoral del perredismo y las escasas posibilidades para el futuro. Del mismo modo, a nadie escapa el hecho de que Miguel Angel Mancera se encuentra en el punto más bajo de aceptación. Y su gobierno simplemente, sólo acumula fracasos.
Así, el que Barbosa y Ríos Pitter busquen sellar la alianza PRD Mancera para el 2018, tiene que llamar la atención. Y la idea de que es necesario “detener el avance de Morena en la ciudad de México” no pasa de ser una verdad muy limitada. ¿Por qué hay que detener a AMLO?
De inicio, tiene que recordarse que en política, dos debilidades no suman una fuerza. Así, sumar las debilidades del PRD y de Mancera no necesariamente dará como resultado una fuerza política importante. Entonces, ¿qué es lo que se quiere?
En el PRD no hay una figura política que pudiera, a nivel nacional, enfrentarse desde las trincheras de la izquierda, a López Obrador. Pero tal vez lo que se quiere es simplemente, mantener lo más que se pueda, del control sobre la capital del país.
Y entonces, pudiera ser que lo que se intenta sea construir una candidatura para la ciudad, desde el cobijo del gobierno actual, a sabiendas de que Mancera está realmente lejos de poder ser competitivo a nivel nacional.
Por ello entonces la idea de que es necesario “detener el avance de Morena”. Lo que se quiere es retener el control de la gran ciudad. Dar al perredismo una fuente de poder y de ingresos para el proceso de recuperación que tendría que iniciarse justo en el momento en el que Mancera aceptara ser candidato del partido del sol azteca.
La idea entonces sería la del sacrificio para Mancera. Y algo tendría que recibir a cambio. Pero no se requiere de mucho para entender que quienes quieren ver a Mancera con posibilidades de ganar el 2018 como candidato independiente, son los mismos líderes e integrantes de las tribus que han llevado al jefe del gobierno capitalino de fracaso en fracaso. Esto es, so quienes no podrían darle la victoria en las urnas, como no pudieron ayudarle a sacar adelante proyectos emblemáticos como el Corredor Chapultepec.
Del mismo modo, no puede olvidarse que tanto Barbosa como Ríos Pitter tienen clara cercanía con cuadros priistas en el gobierno de EPN. Y que el propio Mancera ha dejado ver su relación amistosa con el gobierno federal. Y ello simplemente ayuda a entender el mensaje. El PRI y el gobierno ayudarían a “detener a AMLO” en la ciudad de México.
Entonces, lo que estaría en juego en el PRD es la candidatura para el gobierno capitalino. Hay por supuesto, la idea del grupo de Mancera por colocar ahí a uno de los suyos, pero alejado también del perredismo. Y ese es el mensaje. Se quiere que Mancera vez que sólo el PRD, con todo y su crisis, es el único que puede darle protección en su salida, y luchar para evitar que el enemigo real del actual jefe del gobierno que es AMLO, llegue al poder vía Morena, en la ciudad.
Mancera no tiene fuerza personal como para llegar a ser un candidato independiente fuerte. Y sin los recursos de un partido, por más débil que este pueda ser, su lucha sería simplemente inútil.
El PRD le ofrece apoyo, limitado y condicionado. Pero apoyo al fin y al cabo.
Después de todo, las cuentas que dejará el actual gobierno de la capital son muchas y no todas transparentes-
De ahí que no obstante que dos debilidades no suman una fuerza, es mejor eso que una aventura en solitario que podría terminar en un desastre. Lo mismo para el PRD que para Mancera.

