norberto-de-aquino4Por Norberto DE AQUINO

 

La parte final de la semana pasada registró eventos que, por su contenido, tendrían que haber registrado un impacto mayor pero que, por la velocidad de los acontecimientos y la difícil situación política quedaron en el vacío. Sin importar que el efecto deberá sentirse más adelante. Y no necesariamente de manera favorable.

El primero de ellos fue el anuncio de que el FMI había ampliado la línea de crédito disponible para nuestro país, en 21 mil millones de dólares.

Esto, dijo el gobierno, es una muestra de la confianza del mundo en la solidez de nuestras finanzas. Pero no resulta fácil de entender el que, a pesar de esa solidez, México acepte ampliar una línea de crédito, contratada en el gobierno anterior, por una cantidad que, dígase lo que se diga, deja ver que las cosas no están tan bien.

Además, ese crédito, se use o no, implica compromisos financieros que se deben cumplir. Esto es, cuesta y no poco. Así, la idea de que se esperan sobresaltos en el campo económico es el mensaje de fondo.

Por otro lado, queda el recuerdo de que durante la pasada administración y durante la campaña presidencial, el PRI cuestionó seriamente, el nivel de endeudamiento en que se había entrado en los gobiernos panistas. Y el ritmo en la actual administración no se ha detenido. El tema de la congruencia se convierte en un problema más.

El tener crédito es un reto. Sí se puede hablar de confianza y solidez. Pero también de que el compromiso obliga a medidas y decisiones que de otra manera, no tendrían que asumirse. Ahora, queda por determinar el punto de ¿cuál es el panorama que ve el gobierno y que le llevó a la aceptación de un nuevo nivel de riesgo en el campo de la deuda?

El segundo punto se ubica en lo que parece ser el doble mensaje del gobierno ante el reto planteado por la CNTE ante la reforma educativa.

Por un lado, la SEP de Aurelio Nuño, anuncia su determinación de ir al fondo y llevar los cambios a sus últimas consecuencias. Esto es, que habrá ceses de maestros y que no habrá diálogo en tanto no se acepte la reforma tal y como está planteada.

La Coordinadora responde con marchas y plantones. Presiona y en Los Pinos se recibe a una comisión, algo que no se hizo ni en la SEP ni en Gobernación. La CNTE anuncia que en la casa presidencial se les ofreció el diálogo. Y poco antes de todo esto, en el aniversario del IPN, el propio presidente Enrique Peña dijo que la reforma no tenía como objetivo despedir maestros.

De esta manera, parecen existir dos posiciones dentro del gobierno. Una, de línea dura que tendría a Aurelio Nuño, titular de la SEP, como cabeza, y la otra, dentro de Los Pinos que está a favor de la negociación.

Y en tanto se llega a una definición firme, lo que aparece es un gobierno que titubea y unos funcionarios que no saben realmente qué es lo que sucede.

Finalmente, queda el caso de los silbatos del señor Miguel Angel Mancera, como solución a los problemas de los capitalinos, en este caso el del acoso y ataque sexual en contra, fundamentalmente, de las mujeres.

El titular del gobierno capitalino ha sido atrapado por la realidad. Su incapacidad como gobernante aflora en todos los frentes. Transporte, contaminación, vialidad, corrupción, inseguridad y desbordado crecimiento de la ciudad. Y no hay medidas que puedan resolver el caos capitalino.

Sus proyectos son derribados con facilidad y el rechazo ciudadano es creciente.

En el caso de los silbatos, mucho más allá de la bien ganada burla que provocó la idea, lo que salta a la vista es que las autoridades del gobierno capitalino, con el señor Mancera en primer lugar, ni siquiera tienen clara la magnitud del reto que deben resolver.

Creer que con silbatos se resolverá un problema de acoso a mujeres no sólo es inocente, sino ofensivo para todos. Fundamentalmente, claro, para ellas. Y entre muchas cosas, demuestra la incapacidad de la autoridad y abre la puerta para la “justicia ciudadana”. El gobierno capitalino abrió la puerta al riesgo de los linchamientos. Y ello no es, por mucho que se quiera decir otra cosa, una medida saludable en la ciudad.

La semana anterior nos dejó temas para comentar. Pero más problemas para enfrentar.