Al tomar protesta al Consejo Nacional de Participación Social en la Educación 2016-2017, el secretario de Educación, Aurelio Nuño Mayer, manifestó que para hacer la inmensa transformación que representa la reforma en la materia, la dependencia a su cargo no puede sola.
“Requiere de los maestros de México, de los padres de familia; de las autoridades educativas locales y de sus gobernadores; de la sociedad civil organizada; de la academia y de sus conocimientos; del sector privado y empresarial y, por supuesto, del Poder Legislativo”, añadió.
En el salón Hispanoamericano de la Secretaría de Educación Pública (SEP), indicó que precisamente por ello, el que existan esos consejos, que son reconocidos de manera legal por la reforma y a los que se les pretende dar un inmenso impulso, es fundamental para que la transformación de la educación llegue a buen puerto.
“En este Consejo Nacional, que se replica en los estados, los municipios y, después, en lo más importante, cada escuela del país, juntos podemos en la realidad construir una inmensa transformación”, destacó.
Nuño Mayer recordó que la reforma educativa tiene cinco grandes objetivos, como continuar el proceso de recuperación de la rectoría educativa, la transformación de las escuelas del país y ponerlas en el centro del sistema educativo, seguir apoyando la transformación y la capacitación, así como el desarrollo de los maestros de México.
Ello, explicó, a través de una mejor formación inicial y de evaluaciones que después se correspondan con una capacitación continua de calidad; de la actualización de los planes y programas, es decir los contenidos y la pedagogía para el siglo XXI, y que todos estos cambios lleguen a todos los niños y jóvenes de México.
Es decir, que este sea un sistema educativo incluyente y con mucha mayor equidad. “Si no logramos que esta transformación llegue a las escuelas más marginadas, nunca será completa ni suficiente, ni podremos estar hablando de un país plenamente libre, justo y próspero”, enfatizó.

