La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) entregó el distintivo “México sin Trabajo Infantil 2015” a 56 empresas privadas y dependencias gubernamentales de 25 estados de la República por eliminar la contratación de menores en sus centros de trabajo.
En el acto protocolario, el titular de la STPS, Alfonso Navarrete Prida, aseguró que las políticas de Estado contra el trabajo infantil dan resultados tangibles y medibles, como el hecho de que se haya pasado de casi tres millones a 2.4 millones de infantes en condición de trabajo en los últimos tres años y medio.
El funcionario federal sostuvo que logros como estos son producto de la conjunción de esfuerzos entre todos los niveles de gobierno, sector privado, organizaciones sindicales y organismos de la sociedad, tanto en México, como en el ámbito internacional.
Sostuvo que el trabajo infantil es un problema estructural y, como tal, el actual gobierno lo enfrenta con políticas públicas específicas, así como con reformas que inciden en el mejoramiento del ámbito laboral mexicano, lo que a su vez se traduce en la reducción significativa del trabajo infantil.
“Con resultados, no con demagogia, es como se puede medir el impacto de los cambios estructurales y culturales que el gobierno federal está impulsando y que han permitido avanzar en varios campos del ámbito laboral que son consistentes y están vinculados”, puntualizó.
En ese sentido, refirió el hecho de darle categoría jurídica al trabajo decente y puntualizó la baja en la informalidad de más de tres puntos, al pasar de 60 por ciento a 56.8 por ciento. Además, añadió que se registró la cifra récord de altas al Seguro Social en un millón 700 mil, que son en su mayoría nuevos empleos formales.
Navarrete Prida dijo que la competitividad creció 4.0 por ciento y en el listado de competitividad del Foro Económico Mundial, México avanzó siete lugares.
Abundó que el poder adquisitivo incrementó 5.2 por ciento, que aun siendo insuficiente, marcó un cambio en la tendencia a la baja en las últimas décadas, aunado a que acumuló una pérdida de 75 por ciento, y se homologó todo el país a una sola zona económica para el salario mínimo.
De igual forma, comentó que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto impulsó la elevación de 13 a 15 años como edad mínima para trabajar legalmente, lo que permitió al país suscribir el Convenio 138 de la Organización Internacional del Trabajo.
El secretario del Trabajo sostuvo que todas estas acciones y otras, como la creación de una Comisión Intersecretarial, con homólogas en cada estado de la República, contribuyen en la reducción del problema del trabajo infantil en el país.
En su oportunidad, la representante de la Unicef en México, Isabel Crowley, reconoció los avances de México en esta materia y aseguró que es un aliado firme de los organismos internacionales que trabajan con el objetivo de erradicar la explotación y el abuso de menores.
En tanto, el representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Thomas Wissing, resaltó que se haya reducido hasta en 600 mil el número de niños en situación de trabajo en México en los últimos años, así como la importancia de que la población entienda que el trabajo infantil no ayuda a reducir la pobreza ni alivia la situación precaria de las familias.

