Con la nueva Ley de la Tesorería de la Federación, vigente desde el 1 de enero de 2016, el gobierno federal reafirma su compromiso de continuar con el manejo responsable de las finanzas públicas, y el uso eficiente y transparente de los recursos financieros.
Durante una conferencia magistral impartida en el Instituto Nacional de Administración Pública (INAP), la titular de la Tesorería de la Federación (Tesofe), Irene Espinosa Cantellano, recordó que la nueva Ley deroga la anterior Ley del Servicio de la Tesorería de la Federación, que data del 31 de diciembre de 1985.
Sobre la nueva Ley de la Tesorería, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), destacó que mantiene funciones esenciales de Tesorería, otorga mayor certeza jurídica al reflejar en la ley específica la forma de operar actual.
De igual forma, asegura la permanencia de un modelo basado en un mayor control, eficiencia y transparencia en el manejo de los recursos públicos.
“Es una garantía para las finanzas públicas y para los ciudadanos el saber que hay reglas claras y que las funciones de tesorería se basan en prácticas internacionales en la materia”, añadió la dependencia federal en el Informe Semanal de su Vocería.
Indicó que algunos aspectos relevantes de la nueva ley son que establece como modelo operativo de la Tesorería un Sistema de Cuenta Única en el que la Tesofe concentra los recursos del gobierno, así como un concepto más amplio de gestión de la liquidez para la administración financiera de los recursos del gobierno federal.
Además, incorpora el concepto de continuidad de la operación de las funciones de la Tesorería, así como la obligatoriedad de instrumentar mecanismos que aseguren dicho funcionamiento ante posibles contingencias, desastres naturales y/o amenazas a la seguridad nacional.
Se refuerza la función de vigilancia de recursos y valores para verificar la adecuada recaudación, manejo, ejercicio, administración, inversión, pago, reintegro o custodia de los recursos y valores de la propiedad o al cuidado del gobierno, anotó.
Destacó que se agiliza y ejerce de manera expedita la función de vigilancia, destacando a la Tesorería como única autoridad con la competencia de auditar y, en su caso, sancionar a sus auxiliares privados como las instituciones financieras.
Asimismo, la nueva legislación recopila disposiciones que se encontraban en otros ordenamientos que apoyan la forma actual de operar.
La dependencia mencionó que la Tesorería es la única instancia facultada para efectuar los pagos que hay que realizar el gobierno a proveedores, servidores públicos, pensionados, beneficiarios de programas sociales entre otros; todo ello otra vez transferencias electrónicas.
Desde 2008, la Tesorería inició la implementación gradual de una administración centralizada y a través del Sistema de Cuenta Única, lo que se ha traducido en un incremento continuo las operaciones de pago que en el periodo 2009-2014 alcanzó un promedio de 89 por ciento anual.
Estima, agregó la Secretaría de Hacienda, que en 2016 el total de pagos podría llegar a 134 millones, y en 2018, a 177 millones.
Resaltó que actualmente la Tesorería cuenta con una capacidad instalada para realizar hasta ocho millones de movimientos de pago diarios.
Refirió que durante la conferencia magistral que impartió en el INAP, la tesorera de la Federación dijo que la Tesofe hoy opera bajo un modelo consolidado robusto, que es referente a nivel nacional.
Así, al plasmar estos principios en una nueva ley refleja la institucionalización de mecanismos que figura en el cumplimiento de los objetivos de eficiencia, eficacia, control, seguridad y transparencia en el manejo de los recursos del gobierno federal.
Los cambios se fundamentan en cuatro pilares que conforman los mejor las mejores prácticas en materia de tesorería, de acuerdo con los parámetros de la organización para el cooperación y desarrollo económico: Tesorería Moderna, Transparencia y Rendición de Cuentas, Inclusión Financiera y Gobierno Orientado a Resultados.

