norberto-de-aquino4Por Norberto DE AQUINO

 

La ofensiva política del clero mexicano en contra del gobierno no disminuye. Por el contrario, parece haber entrado en una fase de mayor dureza. Y como es tradicional ya, el gobierno no encuentra el remedio a sus propios errores.

El fin de semana, desde las trincheras de la Iglesia Católica, se dejaron sentir serios golpes en la línea de flotación del gobierno de enrique Peña Nieto.

En el editorial de Desde la Fe, órgano oficial de la Arquidiócesis de México, se mantuvo la línea de presión a causa de la iniciativa de los matrimonios gays. Y la dureza en los términos empleados deja ver, sin lugar a dudas, que la distancia entre los curas y el gobierno no sólo no se reduce, sino que ha aumentado.

Y en donde las cosas adquieren una tonalidad que permite adivinar el recrudecimiento del enfrentamiento es la dureza del mensaje del obispo de Saltillo, Raúl Vera en contra del gobierno. Pero sumando temas que hasta el momento, habían sido sólo señalados de manera superficial.

En el momento en el que el choque entre Iglesia y gobierno arrancó, nada se sabía del proyecto sobre los matrimonios igualitarios. La Iglesia utilizó a Desde la Fe para poner en claro que, al momento de la lucha contra la corrupción, estaría del lado del pueblo.

En ese momento, el tema se encontraba en la lucha por llevar a la práctica la famosa ley 3de3 se pensó que el clero católico trabajaba en ese campo. No obstante, la dureza, por no hablar de amenaza, llamaba la atención y desataba especulaciones de todo tipo.

Una vez que con miras electorales según parece, el gobierno lanzó su proyecto, la situación quedó totalmente clara. El gobierno perdió las elecciones de junio pasado y quedó abiertamente enfrentado a la Iglesia Católica que, además de todo, se llamó traicionada.

Los negociadores del gobierno, en el caso de que existan, no fueron capaces de encontrar una línea de acercamiento con el clero. La dureza en la posición del clero y la incapacidad de los representantes oficiales ayudó a que el choque creciera en violencia.

Pero como el clero sintió que su posición podría no ser atendida como pretenden, ahora apareció uno de los curas más representativos de la firmeza de las sotanas. El obispo de Saltillo, Raúl Vera, conocido por sus constantes críticas a políticos y gobiernos, lanzó una de las críticas más fuertes que se recuerden en los últimos tiempos en conta del gobierno. Y utilizó un tema que, para el gobierno de Enrique Peña Nieto resulta ser más desestabilizador: la corrupción.

Sin límite alguno, el señor Vera habló de los gobiernos que llevados al cargo para ue administren los dineros del pueblo, se quieren quedar con todo.

El obispo Vera dijo que México está organizado por “ególatras del dinero y el poder, que nos quitan el petróleo, los impuestos y nos llevan a la quiebra”.

“Su Dios es el dinero”. Los “hicimos autoridad para que administren el dinero, no para que se queden con el” o para que tengan esclavos.

El mensaje no requiere de explicaciones o de interpretaciones. Como tampoco puede separare e mensaje enviado por conducto del editorial de Desde la Fe. La Iglesia ha mostrado que está totalmente dispuesta a la batalla. Y que para mantener su postura irá tal lejos como sea necesario.

Y lo hace en el momento en el que la debilidad del gobierno se deja ver con las torpezas, errores y concesiones en el conflicto magisterial.

Pero si el gobierno marcha atrás en su proyecto, perderá no sólo lo que no obtuvo en las urnas, sino mucho de la credibilidad y respeto que aún le queda.

Una retirada del gobierno en el tema de los matrimonios gays dejará al gobierno si credibilidad. Mostrará su creciente debilidad y abrirá la puerta al malestar de los aliados que aún le quedan.

Una retirada que dolerá tanto como una derrota, especialmente si no se acompaña con sanciones para quienes pensaron que podían doblegar al clero católico en pos de votos que nunca llegaron.