matrimonio gayLUIS SERIEYS ZÁRATE

El pleno de la Asamblea Legislativa aprobó por mayoría de sus miembros, y con la adhesión de Morena, PRI y Movimiento Ciudadano, el punto de acuerdo presentado por el vicepresidente del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en la Asamblea Legislativa (ALDF), Raúl Flores, por el que se exhorta a la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México plasmar el derecho a la diversidad sexual y al matrimonio igualitario en el texto final de la Constitución de la Capital.

Al mismo tiempo el diputado local perredista llamó al gobierno de la Ciudad de México a establecer los mecanismos institucionales de diálogo necesarios con los organizadores de la marcha anunciada por el Frente Nacional de la Familia para el 24 de septiembre, para que se expresen con respeto y total tolerancia hacia todas las preferencias de pensamiento, políticas y sexuales, y sin provocaciones ni agresiones, producto de lenguajes, imágenes y expresiones que promuevan la homofobia, la lesbofobia y la transfobia entre los ciudadanos de esta capital.

Lo anterior, tras la postura asumida por grupos conservadores de derecha y de izquierda, así como por los jerarcas de la Iglesia Católica en contra de la postura de la SCJN, que declaró inconstitucional la prohibición del matrimonio entre personas del mismo sexo.

«En el PRD hemos luchado por el derecho de amar a quien uno elija, a tener la posibilidad de formar familia con personas del mismo sexo. Porque los derechos no se otorgan se reconocen. Por ello es lamentable que importantes líderes de la «izquierda» sean omisos en la defensa de los derechos humanos».

El diputado perredista recordó que en la Ciudad de México por varias décadas se ha luchado en favor del respeto a la diversidad sexual y por el matrimonio civil igualitario, y que tras los sismos del 85 y del fraude electoral de 1988, los movimientos sociales y las organizaciones de izquierda incorporaron en la agenda política de la Ciudad el reconocimiento pleno del derecho de las personas a asumir en igualdad de circunstancias jurídicas las diversas formas de expresar y ejercer su sexualidad.

Recordó que esos esfuerzos dieron frutos el 29 de diciembre de 2009, cuando se publicó en la Gaceta Oficial del entonces Distrito Federal el decreto por el que se reforman diversas disposiciones del Código Civil para el Distrito Federal y del Código Civil de Procedimientos Civiles del Distrito Federal, donde se establece que el matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida, con lo que el concepto único de unión entre hombre y mujer, desapareció.

Informó que a partir de estos avances progresistas y de vanguardia social en la Ciudad se han realizado más de siete mil matrimonios igualitarios que han constituido un contrato donde se establecen derechos y obligaciones entre las parejas.

Dijo que ello es muestra de que la ciudad de México es una sociedad democrática y respetuosa de los Derechos de todas las personas que en ella viven y transitan, en particular de las personas Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Travesti, Transgénero e Intersexual, en adelante LGBTTTI, a quienes se busca en todo momento incluir en los espacios de construcción de ciudadanía y cultura de la diversidad.

Lamentó que en contraparte el Frente Nacional por la Familia y la Iglesia Católica se hayan pronunciado en rechazo a discutir este tema, que aseguran que de aprobarse tendría “gravísimas consecuencias”.

Flores García señaló que es lamentable que se quiera volver a un discurso que aquí ya está superado, «porque en la Ciudad de México desde hace mucho tiempo trabajamos para que el odio no nos divida».

También lamentó que Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis Primada de México, haya comparado a la comunidad LGBTTTI con una dictadura de pensamiento y al Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) y al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) como instituciones represoras, declaraciones que son inaceptables.

En este sentido, el vicecoordinador del GPPRD le hizo una llamando al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, a que deje de ser omiso y ejerza las facultades que tiene para impedir a toda Iglesia y/o asociación religiosa atentar contra el Estado laico y contra los derechos que todas y todos tenemos a enlazarnos y a hacer familia con quien elijamos, tal como lo resolvió la SCJN.

«Las iglesias tienen que ser respetuosas del orden constitucional y las leyes que han emanado de esta soberanía. Por su parte, el gobierno federal tiene que cuidar que la Iglesia no esté atentando contra este tipo de valores que hay en la ciudad y que queremos para todo el país. El único imperio que se vale en la ciudad es el imperio de la ley, lo demás son falsos debates y provocaciones para dividir a la sociedad». enfatizó.

En ese sentido, dijo que la Asamblea Constituyente, instalada el pasado 15 de septiembre, debe pronunciarse por el reconocimiento a la identidad de género de las personas LGBTTTI, libre de discriminación y violencia en cualquier forma y ámbito, a su libertad de expresión, en su derecho al matrimonio y a la adopción y así como la conformación de sus familias, y trabajar en favor de un texto que ponga por delante los derechos de las personas, las libertades alcanzados en favor de la gente y los principios de no exclusión y no discriminación.

«A la LGBTTTI les pedimos prudencia a la hora de enfrentar los debates, pero también contundencia de que no queremos ninguna estigmatización homofóbica en esta ciudad donde las libertades llegaron para quedarse. No vamos a ceder ni un ápice en ello, lo decimos no como amenaza, sino como promesa de futuro para la ciudad y para el país», concluyó.

Por su parte, la diputada Elizabeth Mateos Hernández señaló que la postura del PRD es caminar de la mano de quienes integran la comunidad LGBTTTI y garantizar los derechos ganados en la Ciudad de México, fortaleciendo la tolerancia, el respeto y la democracia como una forma de vida.

“Hemos construido un andamiaje legal que va desde el respeto irrestricto que cada uno se merece como persona, pasando por las llamadas sociedades de convivencia y llegando hasta el establecimiento de los vínculos matrimoniales tan iguales como los demás. No es ocioso que pretendamos que la Constitución de la CDMX garantice los derechos ganados para que las personas del mismo sexo contraigan matrimonios, tengan hijos o puedan adoptarlos”, manifestó.

La presidenta de la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables subrayó que sería un error histórico y un retroceso en el avance de los derechos humanos y en contra la discriminación que se pretenda hacer un cálculo electoral por parte de algunos partidos políticos sobre este tema. Por ello, llamó a la cordura para que no se retome la lamentable posición que ha asumido la Iglesia en este caso.