GarfiasFrancisco Garfias

 

Ricardo Monreal echó a andar su contraofensiva. Este jueves presentará una denuncia en contra de seis delegados, dos secretarios y el director del Sistema de Aguas del GCDMX, Ramón Aguirre.

Los delegados son: María Antonieta Hidalgo Torres, de Álvaro Obregón; José Valentín Maldonado, de Coyoacán; Víctor Hugo Lobo, de la Gustavo A. Madero;Carlos Enrique Estrada, de Iztacalco; Dione Anguiano, de Iztapalapa, e Israel Moreno, de la Venustiano Carranza.

Los dos secretarios son José Ramón Amieva, de Desarrollo Social; y Édgar Oswaldo Tangüí, de Obras.

El delegado en Cuauhtémoc, miembro de Morena, acusa a estas nueve personas de desviar a las “cañerías políticas” 687 millones de pesos para beneficiar al PRD en las elecciones del Constituyente y las vecinales.

Quiere que les apliquen la misma sanción que a su exdirector jurídico, Pedro Pablo de Antuñano, a quien detuvieron con 600 mil pesos en efectivo y balconearon en su fiesta de cumple.

La Contraloría lo investiga por presuntas extorsiones a dueños de bares y restaurantes ubicados en esa delegación.

“Ojalá les apliquen la misma sanción que a Antuñano: dos meses de retiro temporal, con la mitad de salario, y sujetos a proceso. Eso sería obrar con equidad y con imparcialidad”, dijo Monreal.

El delegado aprovechó para revirarle a Carlos Navarrete, expresidente del PRD, quien asegura que Monreal es el “operador de las cañerías políticas” de López Obrador.

“Los Chuchos creen que todos somos Chuchos. Si alguien sabe de cañerías del PRI son ellos, que firmaron el Pacto por México, que destruyeron al PRD y la esperanza de la gente de izquierda. Son expertos en cañerías, pero al servicio del PRI y dePeña Nieto. La historia así los tiene registrados”, remató.

  • “Si no ajustamos (el Presupuesto) nos ajusta el mercado…”, nos dijo ayer José Antonio Meade, secretario de Hacienda.

Para ilustrar su comentario, nos puso el ejemplo de Brasil. No hizo ajustes y hoy registra una profunda recesión. Lleva dos años consecutivos de crecimiento negativo. Charlamos con el secretario de Hacienda por espacio de 20 minutos, durante una caminata por los señoriales salones de Palacio Nacional.

El hombre preparaba su comparecencia, hoy, ante los diputados, para explicar el austero Paquete Económico  2017. No espera un paseo en San Lázaro, pero tampoco una revolución.

Sabe que le van a llover los reclamos por el recorte de 239 mil millones de pesos, y que le toca defender lo que para muchos es indefendible. Sabe también que va a ser maratónica, pero sin sobresaltos. “Han sido los peores siete días en los últimos siete años”, confesó el secretario, al referirse a los factores internos y externos que jalan el peso a la baja.

Recuerda, sin embargo, que nuestra moneda costaba alrededor de 19 pesos en febrero pasado y que se recuperó este mismo año hasta cotizarse por debajo de los 17 pesos.

El anuncio de la Fed de que no subiría las tasas de interés en Estados Unidos le dio un respiro a nuestra moneda, pero no fue suficiente para cotizar el dólar por debajo de los 20 pesos mexicanos. Cerró a 20.12 pesos por uno.

La incertidumbre permanecerá por lo menos hasta diciembre próximo, cuando la mesa de la Fed se vuelva a reunir.

Ya frente a la puerta Mariana, que da al Zócalo, le tocamos a Meade el tema de la elección en 2018.

Hicimos notar que ninguno de sus potenciales adversarios para la candidatura presidencial del PRI se ve muy peligroso para sus aspiraciones. Reaccionó de botepronto: “¡Cómo no! El tipo de cambio y el paquete económico!”.

  • Otro que tronó fue Jorge Humberto López Portillo, exdirector de la paraestatal Exportadora de Sal, quien es investigado por uso indebido de atribuciones.

Está acusado de firmar un contrato ilegal que otorga a la empresa PACKSIS el derecho a comprar, indefinidamente, 300 millones de toneladas cúbicas de residuos de sal.

De acuerdo con la acusación, no solicitó el aval del Consejo de Administración de la paraestatal. López Portillo estuvo detenido cerca de diez horas. Pagó fianza, pero además le otorgaron un amparo. Sigue sujeto a proceso, pero en libertad.

En charla con este reportero, el exdirector de la salinera se le fue a la yugular al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y a su asesor, Herminio Blanco, quien además trabaja para la japonesa Mitsubishi, empresa que monopoliza las compras de sal en Guerrero Negro a precio de ganga.

Según López Portillo, la tonelada de sal la compran barata a México, y la venden 100 por ciento más cara.

“La mano que mueve la cuna es la de Poncho (Guajardo) Es Poncho trabajando para Herminio y para Mitsubishi, engañando al Presidente con verdades a medias.

“El negocio de la sal es de 300 millones de dólares anuales. Según Mitsubishi, ellos pagan un millón de dólares adicionales, no sé si es al mes o al año, en gastos de representación en México, para la gestión política”.

—¿Y a quién se lo dan?, preguntamos.

—Se lo tienen  que dar a Herminio, él es asesor. Ni modo que se lo den a Guajardo, repuso.

—Esa es una imputación muy grave, interrumpimos.

—Sí, pero ésa no te la puedo sostener porque me la dijeron en una reunión en la que estábamos peleando. Lo que sí podemos sostener es que Herminio fue el que les dio la modificación del contrato. Herminio era jefe de Poncho y éste lo contrató, ahora, como asesor. Herminio es asesor también del comprador, que es Mitsubishi. Dice que la sal es industrial, cuando yo la certifiqué como sal orgánica, tiene un gran valor, pero la quieren regalar”.

Lo único que pide Jorge Humberto es que el Presidente le dé media hora para entregarle documentos y mostrarle todos los contratos que firmó “y que le sirven al país”.