GarfiasFrancisco Garfias

 

Uno de los panistas abajo firmantes —y no menor— nos jura que hubo presiones a diputados federales del azul para que no firmaran el desplegado en el que denuncian que Ricardo Anaya utiliza las estructuras del partido para promover su candidatura presidencial en el 2018.

El de la rúbrica precisa que las presiones van de la mano con las negociaciones para el Presupuesto 2017. La vieja táctica: el que se porte bien es recompensando y el que no…

“Lo que lastima la unidad del partido no es el desplegado contra Anaya, sino el abuso grosero que hace de recursos que vienen de impuestos como el IVA, ISR, IEPS que paga la gente.

“Ya no hacemos rifas…”, subrayó.

El jefe nacional del PAN sacó ayer un comunicado en el que advierte que sería un gran error dividirse en estos momentos en los que Acción Nacional se perfila como “la gran alternativa” para el 2018.

En la trinchera de Ricardo nos dicen, también, que el comentadísimo desplegado que los “antianayistas” publicaron en periódicos de circulación nacional es cosa de “los tuvos…”.

¿Los tuvos? Preguntamos intrigados.

—Sí, “tuvo” la gubernatura, “tuvo”  una secretaría, “tuvo” la presidencia del partido, “tuvo” una candidatura. Es gente ligada en su mayoría a Felipe Calderón— puntualizan.

Los abajo firmantes del desplegado, anótelo, no ven a Anaya en el 2018.

Ellos son, entre otros, Gustavo Madero, adversario declarado de Felipe Calderón, pero también Ernesto Cordero, Roberto Gil, Alberto Cárdenas, José Guadalupe Osuna Millán.

Y más: Salvador Abascal, Juan Miguel Alcántara, Manuel Gómez Morin,Eufrosina Cruz, Alejandro González Alcocer.

  • Fernando Rodríguez Doval, secretario de Comunicación del partido, salió en defensa de su jefe en un WhatsApp que respondió al reportero:

“La obligación estatutaria del presidente del Comité Ejecutivo Nacional, sea quien sea, es difundir los posicionamientos del partido.

“En ese sentido, es el principal vocero del partido. Esto implica aparecer en ruedas de prensa, eventos, spots, medios de comunicación.

“Eso pasa en todos los partidos políticos del mundo.

“Dicho esto, él (Anaya) está en la mejor disposición de dialogar con todos los panistas que tengan alguna observación, para salvaguardar la unidad del partido.

Estamos en una posición inmejorable de cara al 2018”, dijo.

  • Si nada extraordinario sucede, la medalla Belisario Domínguez, máximo galardón que otorga el Senado, será para Gonzalo Rivas Cámara, el famoso Héroe de la gasolinería.

“Queremos engancharnos con el sentir social”, nos dijo Fernando Herrera, coordinador de los senadores del PAN y presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara alta.

El propio Herrera nos pide, sin embargo, no adelantar vísperas. El periodo de registro de candidatos fue extendido hasta el 31 de octubre.

Hay una corriente que promueve la entrega del galardón al Ejército “que está muy lastimado” por 10 años de lucha en contra del crimen organizado. Pero nadie ha hecho una propuesta formal.

Por cierto que Pablo Escudero, presidente de la Mesa Directiva del Senado, nos dijo no saber nada de las versiones en el sentido de que a los panistas no les gustó que haya promovido la candidatura del Héroe de la gasolinería.

“A mí no me han dicho nada los del Partido Acción Nacional. Los senadores tienen derecho a proponer candidatos. Así lo hace el PRD, el PT y otros. También, yo lo hice a título personal.

“Mi objetivo es garantizar manutención y becas escolares para las niñitas de Rivasy lo  voy a conseguir”, precisó el legislador del Verde.

La candidatura de Rivas tiene seis promoventes, igual que la del exgobernador priista de Nayarit, Julián Gascón Mercado.

El exmandatario de Chiapas, Manuel Velasco Suárez, también del PRI, tiene tres; la senadora del PT, Layda Sansores, 2. Sandra Maldonado Baur, Ana María Beatriz Cetto  y Félix Fuentes tienen una cada uno.

La Belisario Domínguez es una medalla partidizada. Cada año, PRI, PAN y PRD eligen, por turno, al ganador. En 2016 le toca a los azules. Ya puede descartar a los exgobernadores del PRI.

  • El Presidente López Obrador —¿Cómo se oye?, ¿bien o mal?, ¿le gusta más El Peje? —tendrá un gobierno itinerante.  No estará todo el tiempo en la Ciudad de México.

Por ejemplo, despachará un mes en Sinaloa para resolver el problema de la inseguridad y la violencia, según dijo en gira de trabajo por el estado que aún gobierna Malova.

Todo eso, no se inquiete, en la hipótesis de que gane las próximas elecciones presidenciales.

 

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