rodrigo-ramirezLa democracia es un principio básico de la Constitución, que ha dado un piso parejo a todos los mexicanos, “porque México es un país de leyes”, afirmó la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Al dar inicio al Ciclo de Conferencias “Rumbo al Centenario de la Constitución de 1917”, el Oficial Mayor de la dependencia, Rodrigo Ramírez Reyes, señaló que la dependencia organizó diversas actividades para conmemorar los primeros 100 años de la Carta Magna, entre ellas la emisión de un timbre postal y exposiciones itinerantes en los Centros SCT del país.

Por su parte, Francisco Javier Burgoa Perea, especialista en Derecho y quien dio inicio a estas rondas, indicó que la Constitución mexicana de 1917 está considerada como la primera en el mundo en incorporar derechos sociales.

Ante ello adelantó que México promueve, a nivel mundial, que la Carta Magna se inscriba en el Registro Internacional de la Memoria del Mundo de la Unesco.

Burgoa Perea agregó que desde principios de año, la Universidad Nacional Autónoma de México y el Archivo General de la Nación enviaron el Formulario de Nominación a las oficinas del organismo internacional en París, en el marco del centenario de la Constitución.

Comentó que son tres los principales artículos que en su conjunto le dan a la Constitución una condición de tipo social: el 3, 27 y 123, y la convocatoria de Venustiano Carranza a los constituyentes permitió incorporar el Artículo 3 de la Carta Magna, cuyo impulsor de la laicidad en la educación fue Francisco J. Mújica.

Otro importante constituyente fue Heriberto Jara, quien en el Artículo 123 destaca el derecho de los trabajadores, particularmente el referido a la previsión social, y primero en su tipo a nivel mundial.

Burgoa Perea destacó la evolución que ha seguido la Constitución mexicana en los casi 100 años de vigencia, en los cuales ha registrado 699 reformas en 229 decretos publicados en el Diario Oficial de la Federación, aun cuando hay quienes consideran este momento oportuno para tener una nueva Constitución.

“Yo me inclinaría por reordenar su contenido, más que modificarla”, por lo que, pese a las muchas reformas que ha tenido, la Constitución mexicana sigue un proceso de actualización permanente, cuidando siempre que contenga “más principios que reglas”, concluyó.