Isabel CrowleyTrabajar para que los niños de hoy tengan una primera infancia plena, estimulante, con amor y libre de violencia, no solo es clave para su desarrollo futuro, sino también para que México aproveche su bono demográfico y se cree una cultura de paz, consideró Isabel Crowley, condecorada recientemente con la Orden del Águila Azteca que otorga el gobierno mexicano.

En entrevista con Notimex vía telefónica desde Tanzania –donde se lleva a cabo la conferencia “Rompiendo el Ciclo” sobre maltrato infantil- la exrepresentante de Unicef en México explicó que la infancia temprana -de los cero a los dos años- es clave para el desarrollo de los menores y para prevenir la violencia.

“Todas las conexiones cerebrales se hacen en esa edad, si el niño no está bien nutrido, no ha tenido estimulación, si no ha sido querido y amado, no estará equipado para desarrollar su cerebro a todo su potencial”, añadió.

Crowley terminó su encargo en Unicef en septiembre pasado y ahora es directora general de la Fundación Juconi, una organización mexicana con sede en Puebla y reconocida a nivel internacional por atender de manera exitosa a niños y sus familias en situación de calle o que trabajan en los mercados, con el fin de evitar la violencia en el hogar.

La metodología elaborada por dicha fundación mexicana, explicó, busca romper los ciclos de violencia que se transmiten de generación en generación, dando seguimiento a sus beneficiarios por varios años, incluso cuando los niños crecen y tienen hijos.

La violencia intrafamiliar es compleja y aunque se da en todos los estratos sociales, la pobreza sí puede considerarse un factor de riesgo. “No hay relación ‘per se’ entre violencia y pobreza pues sucede también en las familias ricas, pero es un factor de riesgo”, por esos la fundación apoya a papás y mamás a tener mejores trabajos y evitar que los niños trabajen.

“Cada familia es una realidad distinta”, aseguró y por ello en el modelo de atención de Juconi se les da un trato especial de acuerdo a sus necesidades, “no se pueden aplicar masivamente sino tiene que focalizarse caso por caso”.

Crowley señaló que dicha metodología de atención inventada en Puebla ha sido exportada a Tanzania, por lo que en la conferencia que se lleva a cabo en dicho país se verán los avances que ha tenido, con la intención de que otras naciones puedan adoptarla.

Y también en otros estados de la República mexicana, pues la intención de Isabel Crowley es que el personal del DIF Nacional y sus equivalentes estatales, así como de la Procuraduría General de la República (PGR), sea capacitado en dicha metodología que ha mostrado efectividad. “Si se adapta en África se puede adaptar en cada parte de México”.

Recordó que México y Tanzania son líderes y “campeones” de la Alianza Global para poner Fin a la Violencia contra la Niñez, un grupo de países que coordinan el cumplimiento de los objetivos del Milenio para el Desarrollo en la materia que deberán cumplirse en 2030.

En ese sentido, resaltó que la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes aprobada en 2014 es un gran avance de México, ya que establece mecanismos de protección aunque aún falta que se aterrice en los municipios.

Asimismo, destacó la necesidad de trabajar más con los menores en la llamada “primera infancia”, tanto a nivel familiar como institucional, pues es una etapa clave para el desarrollo cognitivo y psicosocial.

“Es muy importante el apego en la primera infancia, en el sentido de seguridad, el amor, no es una cuestión de dinero, en realidad jugar con los niños, mirarlos a los ojos cuando se le habla, cantarles”, anotó.

“Esas cosas tan sencillas ayudan al desarrollo cognitivo y psicosocial. Todos nacemos igualitos y –lo que seamos en el futuro- depende de nuestro contexto, de como nos tratan, como nos dan de comer. Si empezamos con las nuevas generaciones con el pie derecho, podemos quebrar el ciclo de violencia , vamos a tener generaciones más saludables que podrán influir en el contexto nacional y México podrá aprovechar su bono demográfico”, señaló.

Finalmente, la activista por los derechos de la infancia aseguró que el otorgamiento del Águila Azteca es un reconocimiento a todo el equipo del Fondo Internacional de Emergencia de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) que la compromete más con México. Por ello “desde mi trinchera haré todo lo que pueda para que los derechos de los niños sean respetados”.