Francisco Garfias
Lo ocurrido en Playa del Carmen refleja la descomposición que el gobernador aliancista, Carlos Joaquín, heredó en Quintana Roo del priista Roberto Borge. La balacera en el antro Blue Parrot es lamentable, sobre todo por la pérdida de vidas, pero también por la imagen de violencia e inseguridad que de ese hermoso lugar de Quintana Roo se proyecta en el mundo.
En el antro se celebraba la clausura del festival internacional de música BPM, que dura la friolera de nueve días. Colegas que viven por esos rumbos nos aseguran que en el lugar “corren ríos de droga y la policía está más que rebasada”.
Ya tenemos el ejemplo de Acapulco. Es muy raro ver turistas extranjeros en la otrora llamada Perla del Pacífico, que fue escenario de grandes películas, paraíso de lunamieleros, lugar de descanso de famosas estrellas del cine.
Hoy sufre las consecuencias de la negligencia —¿o miedo?— frente a las acciones y violencia del crimen organizado.
- El gobernador Carlos Joaquín no tiene alternativa. Está obligado a dar una respuesta contundente, creíble, inmediata. El mandatario difundió ayer un comunicado en el que dice que las primeras investigaciones apuntan hacia un conflicto entre dos personas.
“Esto conllevó a que uno le disparara al otro, lo que implicó la intervención de los guardias de seguridad, a quienes agredió para repelerlos”.
El fiscal del estado, Miguel Ángel Pech, dijo, por separado, que el atacante, que se fugó, fue directo contra “un veracruzano” que se encontraba en el lugar y le disparó.
El comunicado del gobernador precisa:
“El conflicto provocó que el resto de las personas que estaban en el evento se alarmaran y al intentar salir tumultuariamente pasaron sobre una mujer que había tropezado y, lamentablemente, le provocaron la muerte”.
En total fallecieron cinco personas —cuatro extranjeros—y hay 15 heridos. Joaquín no pronunció ni una palabra relacionada con el crimen organizado o la droga.
- En un video que tuiteó Manlio Fabio Beltrones aparece una pequeña cabra dándose de topes con un enorme toro. La escena dura un minuto con 11 segundos.
La desmesurada fuerza del astado no intimidó a la chiva, a pesar de que la llegó a aventar lejos, pero volvió. Al final el vacuno, fastidiado, dio media vuelta y se retiró.
El exdirigente nacional del PRI acompañó las imágenes descritas con un elocuente texto: “El tamaño no importa. Lo importante es la actitud. ¡No lo olvidemos este 20 de enero!”. Ese día toma posesión Donald Trump como presidente de EU.
- Ya son 16 los parlamentarios demócratas que anunciaron que no asistirán a la toma de posesión de Trump. Entre ellos, está uno muy emblemático, John Lewis, de 76 años, pilar en el Congreso desde hace tres decenios, compañero de lucha de Martin Luther King.
“No considero a este Presidente electo como un Presidente legítimo. Los rusos contribuyeron a la elección de este hombre. Tomaron parte en la destrucción de la candidatura de Hillary”, explicó.
A Trump le ganó el impulso de responder vía Twitter. “El congresista Lewisdebería ocuparse en ayudar a su circunscripción, que está en un estado deplorable, antes de quejarse de los malos resultados de la elección”, escribió.
- Ivonne Ortega se le salió del huacal a Enrique Peña. Sin el consentimiento del Presidente —o más bien en contra de su consejo— el viernes solicitó licencia como diputada federal. Va por la candidatura presidencial del PRI. Pero no descarta postularse como independiente si no la toman en cuenta. Encabeza, también, un movimiento para bajar el 50% al IEPS en las gasolinas. Esto fue lo que le dijo a Carlos Loret cuando le preguntó si había pedido permiso al Presidente para lanzarse como aspirante:
“No es momento de consultar a alguien. Es momento de consultar a tu conciencia. De tomar decisiones personales y esto es una decisión personal en la que decidí estar del lado del pueblo, no tener ningún recurso público y encauzar lo que estamos viendo es una molestia al lastimar el bolsillo de los mexicanos.
“Ya no son tiempos de pedir permiso a alguien”, remató.
Está claro que Ivonne se juega su última carta. Sabe que no es de los delfines de Peña para el 18. Era muy cercana al Presidente, pero nunca la subió al gabinete. La indujeron a pensar que podía ser la titular de la Sedesol. Un priista de altos vuelos la aterrizó. “Te están grillando” , le dijo.
Y lo lograron.
- El 31 de enero vence el plazo legal para que la Asamblea Constituyente apruebe lo que será la ley suprema local. Quedan 14 días. El documento avanza a paso lento.
A cada artículo le atraviesan innumerables reservas antes de aprobarlo. El campeón en este rubro es el moreno Jaime Cárdenas. No hay artículo que no reserve. Y no es el único.
Un ejemplo. Fueron presentadas 113 reservas a cinco artículos —15, 16, 17, 18, 19— entre el 9 y el 11 de enero.
De Morena fueron 35, del PRD 24, cinco del PRI, seis del PAN, dos del Ejecutivo federal, nueve de los constitucionalistas (Mancera), tres del PVEM, 15 del PES, cuatro del MC. Sin contar con las alrededor de 70 que se presentaron el viernes en el tema del agua. Al fin de semana pasado llevaban aprobados 21 artículos de 72. Ayer se aligeró la cosa. Aprobaron tres más y se redujeron las reservas.
“Quienes más reservas han interpuesto son Morena y PRD. Pareciera que son ellos quienes no quieren que haya Constitución en la ciudad”, comentó Camacho Quiroz.
-¿Qué pasa si no acaban el 31 de enero? Preguntamos al priista.
-No hay Constitución, respondió.

