La Asamblea Constituyente aprobó el artículo 28 denominado “Deberes de las personas en la ciudad”, en el que se establece que los ciudadanos están obligados a ejercer y respetar los derechos reconocidos por la constitución y contribuir al acceso universal de los mismos, así como tratar a todas las personas con igualdad y sin discriminación.
Con base en ese articulado, los habitantes de la ciudad deberán denunciar conductas constitutivas de delitos y actos de corrupción; coadyuvar en el desarrollo integral de las familias; contribuir al gasto público; proteger el medio ambiente; utilizar los recursos naturales racional y sustentablemente; defender el interés general por encima del particular; ser solidarios en accidentes o desastres naturales; conocer, valorar y conservar el patrimonio cultural, natural y rural; y participar en la vida política, cívica y comunitaria de manera honesta y transparente.
A propuesta del grupo parlamentario del Partido Encuentro Social (PES), se aprobó la adición del inciso III del numeral 2, para que se respete y coadyuve en el desarrollo integral de los miembros de las familias.
Asimismo, en el texto propuesto y aprobado por los constituyentes, se suprimieron los incisos V, VI y VII, referentes al respeto de los animales, y quedó resumido en los siguientes términos: es deber de los ciudadanos “Respetar la vida y la integridad de los animales como seres sintientes, así como brindarles un trato digno y respetuoso”. Se adicionó además un inciso para que también sea un deber “promover los valores comunitarios”.
En contra del artículo 28 de la constitución se manifestó el diputado Jaime Cárdenas de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), porque, argumentó, no se establece el deber a principios democráticos; a no participar en hechos de corrupción; a no discriminar a nadie por pensar diferente, por pertenecer a un determinado credo o no pertenecer a ninguno. No hay una lista, dijo, abundante de deberes. Informó que presentó una reserva referente a la desobediencia civil, porque, señaló, “cómo construir un estado de derecho si no tenemos el deber de la desobediencia civil”.
El diputado Isidro Cisneros, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), se manifestó en pro, porque se enlista un conjunto de deberes en relación con el interés público y con la solidaridad social. “La democracia exige ciudadanos activos deliberantes y participativos”.
Por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), la diputada María de la Paz Quiñones habló en favor del artículo 28. Dijo que los deberes se relacionan con actitudes que todos los seres humanos están obligados a construir; representan uno de los puntos más importantes de cualquier sistema de leyes; y, se equivocan, agregó, “quienes instan al levantamiento y a la resistencia”.
El diputado Carlos Gelista, del Partido Acción Nacional (PAN), dijo que el artículo 28, aunque “incipiente”, es fundamental en el tema de la creación de ciudadanía. Es también de destacar, agregó, el respeto a las leyes.
SE APRUEBA EL ARTICULO 27
Durante la noche anterior, la Asamblea Constituyente aprobó el artículo 27 que define a las personas originarias como las nacidas en la Ciudad de México, así como a sus hijos e hijas; a los habitantes, que son los que residen en la ciudad; a los vecinos, quienes son los que hayan vivido por más de seis meses; y a los transeúntes, que transitan por el territorio de la capital y no cumplen con las características anteriores.

