Los grupos del PRI, PAN, PRD y PVEM en el Senado debatieron en la sesión ordinaria de este jueves la situación política, económica y social que se vive en Venezuela.

Por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la senadora Rocío Pineda Gochi respaldó la disposición del gobierno mexicano para colaborar con las autoridades venezolanas y encontrar soluciones a los desafíos económicos, políticos y sociales que enfrenta ese país sudamericano.

Destacó que los estados parte de la OEA y de la Carta Democrática Interamericana, incluyendo a México, tienen la obligación de promover y defender la democracia, así como procurar la paz. En este sentido, puntualizó, el país está obligado a promover el cumplimiento de esos postulados.

Por el Partido Acción Nacional (PAN) la senadora Luisa María Calderón Hinojosa señaló que “los derechos humanos no son un asunto reservado a la jurisdicción de cada Estado” y las naciones que pertenecen a la OEA deben cumplir las condiciones que este organismo internacional ha emitido en esta materia.

En su opinión, en Venezuela no hay libertad de expresión, hay intolerancia hacia las manifestaciones de ciudadanos que están en contra de la administración, y la violencia y hostilidad también han caracterizado la actitud del gobierno hacia la Asamblea Nacional de aquél país.

El senador Luis Sánchez Jiménez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), opinó que en los últimos días se puso en marcha por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA) una embestida en contra de Venezuela y de su gobierno democráticamente electo.

El objetivo de esa estrategia, según el perredista, es desestabilizar a ese país con miras a desmantelar el enfoque social que durante los últimos años ha desarrollado.

El senador Juan Gerardo Flores Ramírez, del Partido Verde, expuso que el escenario en Venezuela es alarmante, pues no existen mecanismos para que los ciudadanos puedan defender y hacer valer sus derechos.

En ese país, agregó, el gobierno ha elegido dar continuidad a un sistema de gobierno fallido, inoperante y con tintes de totalitarismo.