El nuevo plan y los programas de estudio para la educación básica obligatoria, que entrarán en vigor a partir del ciclo escolar 2018-2019, deben mantenerse vigentes por lo menos durante 12 periodos selectivos de manera consecutiva, a fin de permitir su correcta implementación en las aulas.
Así lo plantearon los expertos que participan en la elaboración de los mismos en el documento que distribuyeron a los maestros y directores de las escuelas de Educación Básica Obligatoria, que comprende de preescolar a bachillerato.
De acuerdo con el capítulo “Temporalidad del Plan y los Programas de Estudio”, la reforma educativa permitió tener las bases para la creación del Nuevo Modelo Educativo y los nuevos planes y programas de estudio; sin embargo, encauzar su desarrollo para convertir el cambio educativo, no sólo es una política de Estado.
Tanto la consolidación del Nuevo Modelo Educativo como la implementación nacional del Plan y Programas de Estudio serán procesos graduales y muchos de los cambios planteados en el nuevo currículo requerirán de tiempo para su maduración y concreción en las aulas.
“Resulta conveniente que la vigencia de este plan y programas de estudio para la educación básica se mantenga al menos durante los próximos 12 ciclos lectivos consecutivos, para permitir su correcta implementación», indicó.
La vigencia, añadió, tendrá la flexibilidad necesaria para hacer las adecuaciones puntuales al plan que resulten de las evaluaciones al desempeño de los alumnos, con lo cual se propiciará un proceso de mejora continua.
Con la vigencia mínima del plan, egresará la primera generación completa de educación básica, que inicie en preescolar en el ciclo escolar 2018-2019, continúe con la primaria en el 2021-2027; siga en secundaria, de 2027-2030, y de ahí se desprenderán otras 10 generaciones de preescolar, siete de educación primaria y 10 de secundaria.
Los planes y programas de estudio entrarán en operación en dos fases, debido a que para su correcta implementación se requiere también la elaboración de materiales educativos, que también ya se preparan.
La primera fase será en el ciclo 2018-2019; en el tema de formación académica será para los tres niveles de preescolar, para primero y segundo de primaria, así como para primero de secundaria.
En ese mismo ciclo, con relación al desarrollo personal y social, se aplicará en primero, segundo y tercero de preescolar; de primero a sexto grado de primaria y los tres niveles de secundaria.
En el tema de autonomía curricular, es decir, que las escuelas podrán decidir hasta 20 por ciento de las materias que consideren aplicar en los planteles, como artes, fortalecimiento académico, deportes o acciones relacionadas con el entorno social y económico de la región donde están, será en los tres años de preescolar, los seis de primaria y los tres de secundaria.
La segunda etapa entrará en el ciclo 2019-2020 y será para completar la implementación de formación académica en tercero, cuarto, quinto y sexto de primaria, así como segundo y tercero de secundaria.
Para la actualización permanente de esos planes y programas, en el año 2024 se empezarán a hacer revisiones y evaluaciones sistemáticas y continuas, de donde resultará la renovación del plan. Así, al sexto año de implementación, se podrá hacer la evaluación de al menos cuatro generaciones completas de alumnos.

