*Desde 2010 Grupo Almanojo S.A. de C. V., subsidiaria de Valle Redondo, es la principal distribuidora de bebidas adulteradas como tequilas, vodkas, wiskis, vinos de mesa tintos y blancos en discotecas, bares, hoteles de lujo de Cancún y la Riviera Maya. Negocio multimillonario en donde conciertan la corrupción y la impunidad entre los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal.
POR XAVIER MÉNDEZ CAMACHO
La Procuraduría General de la República (PGR) investiga desde hace tiempo al Grupo Almanojo, S.A. de C. V., subsidiaria de Valle Redondo, por evasión fiscal, lavado de dinero, falsificación de marcas y por inundar con licores adulterados, lo que se conoce como “marranilla”, las famosas “barras libres” en bares, discotecas, restaurantes y hoteles de la zona hotelera de Cancún y la Riviera Maya, lo que ha provocado la muerte por su consumo, de varios turistas extranjeros.
La indagatoria de la PGR se centra en un individuo de origen portugués identificado como Joao Santos que encabeza Grupo Almanojo y en Xavier Coples, Salvador Hernández, Gustavo Cuspinera, Rafael Gene, Guillermo Conde, entre otros, todos ellos altos directivos de compras de grandes cadenas hoteleras, por conspirar para cometer estos delitos federales.
Grupo Almanojo falsifica marcas como Vinos California, Fratello, Marbella, Calama y adultera tequilas, vodkas y wiskis de marbetes conocidos.
La amplia cartera de clientes de Grupo Almanojo S.A. de C.V. se compone de cadenas hoteleras clave para la industria turística de nuestro estado, tales como Hoteles Riu, Hoteles Bahía Príncipe, Hoteles Sandos, Hoteles Catalonia, Grupo Mayan, Hoteles Fiesta Americana, Hotel Gran Esmeralda, Hoteles H10, Hoteles Sirenis, Hoteles Palladium, Hoteles Iberostar y A&B, entre muchos otros, donde se venden los productos de Grupo Almanojo, con ello ponen en riesgo la imagen del destino, ha corroborado la PGR.
Esta empresa se abastece con productos a granel, no embotellados, de “Destilerías La Huertana SL” con sede en Valencia, España, a través de Savannah, Georgia, en Estados Unidos y luego los embotella en su base de operaciones en Cancún donde falsifica marcas y adultera las bebidas.
En enero de 2012, la envasadora fue objeto de revisión por parte de inspectores de la Dirección de Fiscalización del ayuntamiento de Benito Juárez y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
Encontraron que la empresa Grupo Almanojo opero 2011 sin licencia de funcionamiento entre otras irregularidades.
Procedieron a clausurarla preventivamente y la multaron con 30 mil pesos luego de observar que el proceso de embotellado era insalubre; utilizaban botellas sucias, los empleados no usaban uniformes sanitarios, cofias ni tapabocas. Sin embargo días después abrió sus puertas nuevamente, sin problemas. La empresa sigue operando impunemente.
El primero de julio de ese año, la PROFECO generó un boletín de prensa en el que informó que a la empresa Grupo Almanojo S.A. de C. V., cuyas oficinas centrales se localizaban en Naucalpan, estado de México pero cuya envasadora se encuentra en la ciudad de Cancún, se le aseguraron e inmovilizaron 91 mil 235 litros de bebidas alcohólicas, -es decir unas 91 mil botellas de a litro de vinos tintos y blancos, tequilas, vodkas, cremas y wiskis adulteradas, listas para distribuirse en la zona hotelera de Cancún, en la Riviera Maya, en la Isla de Cozumel, Quintana Roo y en Puerto Vallarta, Jalisco, donde tienen una sucursal-.
Las irregularidades que detectó la Profeco son: que los envases carecen de datos relativos al número de lote, carecen de la leyenda que identifique el país de origen, ostentan símbolos de unidades de medida incorrectos, contienen leyendas que inducen a error o confusión al consumidor y declaran hasta dos diferentes países de origen.
La Administración General de Auditoría de Comercio Exterior (AGACE), dependiente del Servicio de Administración Tributaria (SAT) encontró que no comprobaron la debida importación del producto. Y sin embargo a la fecha siguen operando.
Entre 60 y 40 por ciento de las botellas que se ofrecen en establecimientos formales son adulteradas, de acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la Cámara Nacional de la Industria Tequilera y de la Industria de Vinos y Licores.
La Procuraduría General de la República (PGR), la Secretaría de Salud Federal, la Procuraduría Federal del Consumidor, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) e incluso la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) así como los gobiernos de los estados son algunas de las principales instituciones obligadas a minar la adulteración de bebidas, pero por la grave corrupción que permea todo sigue igual.
La Cofepris revela que ha encontrado lotes de bebidas hechas con metanol –un tipo de alcohol no apto para beberse utilizado para propósitos industriales y automotrices– y colorantes artificiales; en ocasiones, para simular el color, “los fabricantes toman los alambres y los dejan varios días en la bebida, para que el óxido les dé el color”.
En otros casos –asegura, se usan componentes químicos para dar color o sabor a la bebida. En el caso de los colorantes, se encontró tinte para el cabello otras concentraciones de alcohol no bebible, derivados del petróleo y estricnina (veneno para ratas).
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