Después del sismo de 7.1 grados Richter, los pacientes de los hospitales de Álvaro Obregón y Ángeles, ubicados en la Roma Norte, fueron desalojados e instalados sobre las calles por los riesgos que representan los daños en dichos edicticos.

En el caso del primer nosocomio de la delegación Cuauhtémoc, donde se han reportado al menos 25 edificios colapsados y varias fugas de gas, los enfermos quedaron varados, algunos sobre camillas y otros en las jardineras.

En el Hospital Ángeles, antes Clínica Londres, presentó severas afectaciones y los pacientes permanecen afuera de las calles de Mérida y Frontera.

Además se estableció un puesto de socorro en el Jardín Pushkin, en el cruce de Álvaro Obregón y Cuauhtémoc, donde tampoco hay energía eléctrica.

Mientras que en la esquina de Medellín y San Luis Potosí, el temblor provocó la caída de un edifico y daños en las calles de Monterrey, Zacatecas, Chihuahua, Nayarit y Aguascalientes.

Tanto autoridades capitalinas como vecinos acordaron las zonas con lazos, cubetas y carros para evitar el paso de peatones y, con ello, evitar pérdidas de vidas.

El presidente Enrique Peña Nieto ordenó evacuar los hospitales con daños y trasladar a sus pacientes a otras unidades médicas, debido a los riesgos que existen por los daños presentados por el movimiento telúrico.

Instruyó a los servicios de emergencias de los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de Seguridad y Servicios Social de los Trabajos del Estado (ISSSTE) tener abiertas sus instalaciones para atender a la población afectada.

“He ordenado evacuar los hospitales con daños y trasladar a sus pacientes a otras unidades médicas. #Sismo”, publicó en su cuenta de Twitter.