El titular de la Autoridad Federal para el Desarrollo de las Zonas Económicas Especiales (AFDZEE), Gerardo Gutiérrez Candiani, destacó la urgencia de invertir a fondo en una infraestructura humana y productiva que permita potencializar al sureste en términos de competitividad, inversión, integración nacional y global, y sobre todo en inclusión social.

En la Primera Declaratoria Presidencial de Zonas Económicas Especiales que encabezó el presidente Enrique Peña Nieto, el funcionario apuntó que el objetivo de este proyecto es abatir las brechas de desarrollo como prioridad de racionalidad económica, pero más aún de justicia social, con quienes están excluidos del progreso y en condiciones mínimas de bienestar.

Resaltó que con este decreto, el presidente de la República abre un camino para el desarrollo y el progreso, justamente en donde más hace falta, y se ponen en marcha tres poderosos detonadores para acelerar la reactivación e impulsar el crecimiento regional sostenido que se requiere para superar definitivamente esas condiciones de pobreza y desigualdad.

“Es tiempo de hacer que el sureste del país deje de ser un paradigma de los contrastes entre una naturaleza prodiga y una diversidad y riqueza cultural excepcionales al lado de tantas carencias”, puntualizó.

Expuso que el objetivo principal es el rescate de todos aquellos que están atrapados en la trampa de la pobreza y activar el círculo virtuoso del empleo remunerado y la educación, que son las claves del desarrollo sostenible y de la movilidad social.

Gutiérrez Candiani refirió que con las Zonas Económicas Especiales vendrán inversiones, programas y obras públicas y privadas que generarán miles de empleos en Puerto Chiapas, con influencia en todo el estado y Centroamérica; en Lázaro Cárdenas con efectos en Michoacán y Guerrero, y en Coatzacoalcos, Veracruz, como parte del desarrollo del Istmo.

Señaló que el recorrido desde que se envió al Congreso de la Unión la iniciativa federal en septiembre de 2015 ha sido intenso, a partir de su aprobación y publicación venía el proceso de reglamentación y la creación de la autoridad federal, la firma de cartas de intención con estados y municipios, para ocho posibles zonas y sus correspondientes leyes estatales.

Lo primero, dijo, fue consolidar el marco institucional, la disposición de los terrenos que integran cada zona, la planeación y construcción de infraestructura, desarrollo del sistema de Ventanilla Única para trámites y servicios, y la confección del paquete de incentivos fiscales y de otros tipos.

Gutiérrez Candiani precisó que el paquete de incentivos es el más competitivo que México haya ofrecido en la historia contemporánea, gran apuesta del Estado mexicano por el desarrollo regional a la que se suman estímulos municipales y estatales, así como incentivos no fiscales y apoyos en áreas como financiamiento e infraestructura, entre otros

En paralelo, se han concentrado esfuerzos en el capital humano, formación y capacitación, junto con los sectores privado y académico, incluso en la promoción de planes de estudio acordes a la visión de futuro y vocaciones de cada zona.

En lo sucesivo se estará trabajando en los convenios de coordinación con los estados y municipios para la conformación de las áreas de influencia y los programas contemplados para ellas, concluyó.