Efectivos de la Policía Estatal de Tabasco abatieron anoche en el municipio de Cárdenas a Sergio Meza Flores, alias “El Soruyo”, conocido también la región como el “Zar de los Huachicoleros” y a quien acusan de haber sido líder del cártel de Los Zetas en Veracruz, Campeche, Chiapas y Tabasco.

Jorge Aguirre Carbajal, secretario de Seguridad de Tabasco, informó que a “El Soruyo” se le relacionaba con el robo de hidrocarburo, ejecuciones, secuestros, extorsiones y cobro de piso, además de que lo califican de “un gran generador de violencia en Tabasco y Veracruz”.

De acuerdo a Aguirre Carbajal, Meza Flores murió en el enfrentamiento que inició cuando elementos de la SSP que realizaban recorridos de vigilancia en Cárdenas y le marcaron el alto a una camioneta Suburban color negro que circulaba con vidrios polarizados que, en vez de detenerse, intentó darse a la fuga.

Ahí inició una persecución que se extendió entre cinco y seis kilómetros en un camino de terracería del poblado San Rosendo, que se localiza en el entronque carretera Coatzacoalcos-Villahermosa, dijo el funcionario.

Fue entonces cuando el copiloto de la unidad donde se desplazaba “El Soruyo” comenzó a disparar contra los policías, quienes repelieron la agresión y se suscitó el enfrentamiento que culminó con el abatimiento de Meza Flores.

El operativo donde falleció el llamado “Zar de los Huachicoleros” se realizó de manera coordinada con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), “corporación que brindó su apoyo en todo momento para que los elementos de la SSP pudieran realizar con efectividad su trabajo”, expuso el titular de la SSP.

Aguirre aseguró que “El Soruyo” no operaba solo:

Tenía una banda de delincuencial, la cual la tenemos identificada con fotos y nombres y vamos a ir por ellos para que no sigan causando un daño a la sociedad de Tabasco», detalló.

Al momento de su muerte Meza Flores contaba con una orden de aprehensión vigente por el delito de robo de vehículo en el vecino estado de Veracruz.

De acuerdo con un reporte policiaco, “El Soruyo” ordeñó un total de 776 tomas clandestinas y se convirtió en la región en todo un cacique que contaba con una impresionante logística donde se involucra a delegados municipales y líderes comunitarios, además de que una parte del combustible que “ordeñaba” se lo regalaba a los vecinos de decenas de comunidades del “corredor huachicolero” de más de 30 kilómetros de la carretera federal Coatzacoalcos-Cárdenas, donde tiene su centro de operaciones.