POR JORGE VELÁZQUEZ
*“BUEN FIN”, ALERTAS CON  REETIQUETACIÓN
RECETAS HAY DE TODOS SABORES y colores; sin embargo, el modelo político-electoral de México enfrentará en el 2018 una prueba de fuego: legitimidad o no del partido que gane la elección presidencial y su tarea de gobierno.
Las propuestas para que aquel partido que triunfe tenga el respaldo de la mayoría de los votantes van desde el establecimiento de una segunda vuelta electoral con los candidatos de los dos partidos con mayor votación hasta la formación de gobierno de coalición en donde se tomaría en cuenta para la conformación del gabinete, por ejemplo, a miembros destacados de los partidos que participaron y no alcanzaron la victoria.
El asunto está poniendo a pensar muy en serio a los dueños del modelo económico y político del país porque simple y sencillamente, la ciudadanía ya no quiere asistir a las urnas. Los datos sobre el altísimo nivel de abstencionismo registrado en los últimos años en elecciones municipales, estatales y federales, son una prueba contundente de ese hartazgo cada día más señalado.
Luego entonces, están gobernando personajes, llámese presidente de la República, gobernador, presidente municipales y hasta legisladores de todo tipo, que tienen el repudio mayoritario; es decir, sin legitimidad. La mayoría de los mexicanos no confían en sus planes de gobierno ni mucho menos en sus resultados y los tiene tipificados como estrategias que sólo están sirviendo para el saqueo y la corrupción.
El problema es que una situación de ese tipo es más que una bomba de tiempo que pudo haber estallado, por ejemplo, con los pasados sismos del 19 de septiembre, en donde la población en general criticó severamente las acciones de los gobiernos federal y estatal y estuvo dispuesta al levantamiento social.
No en balde el mea culpa de diputados en la Mesa Redonda “Para Legitimar la Elección Presidencial 2018”, en donde legisladores del PRI PAN y PRD, en donde el priísta Edgar Romo García, sostuvo que la legitimidad del proceso electoral dependerá de que se vea a la sociedad y al gobierno unidos y no enconados. El legislador afirmó que la legitimidad debe realizarse antes, durante y después de la elección; para ello, continuó, México cuenta con uno de los mecanismos democráticos con mayores candados para que el voto sea secreto y libre; sin embargo, enfatizó que en “la cúpula política no hemos comprendido la cultura cívica democrática, a fin de reconocer los resultados y a las instituciones que se encargan de organizar los comicios”.
El legislador advirtió que la próxima administración debe impulsar una democracia participativa y la legitimidad del gobierno, la cual no resulta de la cantidad de votos con la que se gana, sino de una serie de acciones que permiten construirla y consolidarla. Este “es el anhelo de cualquier candidato que competirá en el proceso electoral”, apuntó.
 
 
 
Agregó que el país requiere de un Poder Ejecutivo comprometido a realizar ante un resultado apretado, un gobierno de coalición, es decir, invitar a los partidos políticos a que se sumen a su mandato, para lograr una sola visión a las diversas opiniones y que incluya, entre sus principales banderas, la transparencia, el combate a la corrupción y a la impunidad, “Eso legitima a un gobierno”.
¿Pero quien gane, lo hará?
 
PICOTAZOS
Y LA CAUSA EN EL ALEJAMIENTO de los ciudadanos a los partidos la puntalizó durante la misma sesión el panista Federico Döring Casar (el mismo que exhibió al señor de la Ligas, cuando dijo que “la gente no cree en los políticos, porque ve la rencilla día con día”. Para este diputado no es necesario un gobierno de coalición, pero es aconsejable, ya que difícilmente alguien va a ganar en el 2018  con un umbral que le genere suficiente gobernabilidad; no obstante, dijo, este mecanismo no sólo deberá ser una alianza, sino generar una política pública clara y definida. “Quien gane el próximo proceso electoral, tiene la opción potestativa de poder o no conformar un gobierno de coalición; sin embargo, actualmente no existe ninguna disposición bajo la cual se llevará a cabo dicha integración”.
CONCLUYÓ EL MEA CULPA el perredista “tragabalas” Jesús Zambrano Grijalva, quien  consideró que para legitimar las elecciones del 2018 se debe entender que se vive una crisis de desconfianza en las instituciones del país, específicamente del quehacer político; esto, “por la incapacidad e ineficacia de los gobiernos para responder las necesidades, provocando un desencanto de la sociedad con la democracia”. Añadió que para recuperar la confianza ciudadana se debe empoderar a la población en la toma de decisiones, por lo que es fundamental construir un nuevo proyecto de país, en lo referente al régimen político, la economía, el combate a la corrupción y a la impunidad, el rezago social y abrir las puertas de los partidos políticos a las candidaturas externas.
SABEDORES DE QUE convencerán a las fracciones partidistas opositoras de la urgente necesidad de nombrar al nuevo Fiscal Especial para los Delitos Electorales, la fracción del PRI, encabezada por Emilio Gamboa Patrón, le apuestan al tiempo y al supuesto examen de elegibilidad que quedará terminado y puesto a consideración del pleno el próximo 11 de diciembre. De hecho, los legisladores de la Cámara Alta, tuvieron prácticamente ayer un día de campo. Nada importante para el país aprobaron y la sesión terminó justo cuando tocó la chicharra llamando a la comida. Y Luego de la sesión de mañana, ni modo: otro “puente” vacacional. Así se trabaja en el Poder Legislativo, estimado lectores.
A UNAS HORAS DE LA CAMPAÑA “El Buen Fin”, los diputados afilaron las garrias y dientes de la Procuraduría Federal del Consumidor y determinaron que los proveedores no podrán incrementar los precios de bienes y servicios por fenómenos naturales, meteorológicos o contingencias sanitarias, ni tampoco aplicar cargos sin previo consentimiento del consumidor. Prohíbe incluir información o publicidad engañosa en la comercialización de un producto o servicio y en relación con el comercio electrónico, contempla que el proveedor que ofrezca o venda productos o servicios utilizando medios electrónicos, deberá cumplir con la norma mexicana expedida por la Secretaría de Economía. De acuerdo a los legisladores con esto se reforzarán las facultades de la Profeco en su labor de defensa de los consumidores, otorgándole nuevas herramientas, entre ellas alertas dirigidas a ellos mismos…NOS LEEREMOS LA PRÓXIMA ENTREGA…