La bancada priista en el Senado exhortó al jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, a presentar un informe sobre la situación de los llamados taxis “pirata”, cuántos circulan por la capital, así como la forman en que operan los llamados “taxis de montaña” y las acciones que realizan para ordenar y regularizar este servicio.
En un punto de acuerdo, presentado por la senadora Verónica Martínez Espinoza y publicado en la Gaceta Parlamentaria, se advierte el aumento desmedido de los taxis irregularesen la capital del país.
También en centros comerciales y en colonias populares de difícil acceso, donde miles de vehículos sin placas, cromática ni condiciones de seguridad y con choferes que carecen de tarjetones de identificación prestan el servicio.
De acuerdo con el gobierno de la capital existen alrededor de 140 mil taxis regulares, y el Frente de Taxistas Concesionados Organizados de la Ciudad de México calcula que son 45 mil taxis “pirata”.
Estiman que estos operan sin restricción alguna y pertenecen a organizaciones de corte partidista, como los llamados “Pantera”, y otras que durante época electoral son “regularizados” como una forma ganar adeptos y votos.
Lo grave de la situación es que en muchos de estos taxis “pirata” diariamente se cometen delitos y se registran accidentes, en ocasiones con saldo de muertos y heridos, sin que exista responsabilidad ni para los propietarios, conductores, ni para las autoridades que solapan esta modalidad de transporte.
En tanto, expone que los llamados taxis de montaña surgen como una necesidad para que cientos de miles de capitalinos puedan acceder a algún tipo de transporte que los lleve a colonias alejadas de los paraderos de autobuses, Metro o Metrobús en colonias ubicadas en cerros y laderas de la capital.
Sin embargo, tampoco hay un control, ni siquiera un censo sobre este servicio irregular, el número de vehículos, la identidad de los choferes, colonias en donde operan y las tarifas que cobran.
Martínez Espinoza agregó que en zonas Cuautepec Barrio Alto, en la delegación Gustavo A. Madero, al norte de la capital, se le conoce como “Vocholandia”, porque en esa zona operan alrededor de dos mil 500 taxis “pirata” de montaña de la marca Volkswagen, el único tipo de vehículo que puede subir por las pendientes existentes y las calles en ocasiones sin pavimentar de esa zona.
Argumentó que los “taxis piratas” se han convertido literalmente en un negocio de líderes del transporte, pero también de funcionarios de este sector en la capital.
Ante ello, la legisladora también exhortó al jefe de gobierno a emprender un programa de transporte seguro y eficiente en las colonias y zonas montañosas de la capital, donde no hay acceso al transporte público.

