La falta de servicios básicos como agua y seguridad en Iztapalapa se debe a la corrupción de los gobiernos que hasta ahora han tenido el control de la demarcación, afirmó Mikel Arriola, precandidato del PRI a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

De gira por la demarcación, advirtió que mientras el consumo diario de agua por habitante de la Ciudad de México alcanza en promedio 300 litros, en Iztapalapa llega sólo a 180, por lo que medio millón de habitantes carecen totalmente del servicio.

Además, luego del sismo del 19 de septiembre, 14 colonias se quedaron totalmente sin agua, servicio que, planteó, debería pagarse de manera equitativa, en lugar de estar sometido a los vaivenes de la política.

Por si eso fuera poco, entre 54 y 70 por ciento del agua en Iztapalapa se fuga, debido a que la infraestructura tiene en promedio 40 años y por eso el agua llega sucia y es escasa, enfatizó el aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

En materia de seguridad pública, Arriola Peñalosa comentó que Iztapalapa es la delegación más violenta, hecho que atribuyó a la falta de acción de las autoridades.

En reunión con delegados priistas de la demarcación, sostuvo que es imposible que para generar una actividad económica se le tenga que dar dinero a alguna autoridad e insistió en que la seguridad debe alcanzar a todos los ciudadanos.

Con un millón 800 mil habitantes, Iztapalapa es la delegación más grande de la ciudad y 60 por ciento de su población tiene menos de 30 años, lo cual debe ser tomado en cuenta por los gobernantes, abundó.

Reconoció que esa zona de la ciudad ha sido ignorada muchas veces, a pesar su relevancia y por ello ofreció que de obtener primer la candidatura y luego la jefatura de gobierno, mejoraría las condiciones de vida de los habitantes de la demarcación.