POR JORGE VELÁZQUEZ
*REFUGIADOS, EN AUMENTO
SIN REGISTRO ALGUNO EN la época contemporánea el enfrentamiento que busca el “cerillo”, Ricardo Anaya contra el presidente Enrique Peña Nieto, sigue en ascenso.
Ni bien había externado el jefe del Ejecutivo Federal, que su única intervención en el proceso electoral será sólo cuando emita su voto, cuando del otro lado, del de los blanquiazules-amarillos y naranjas, Anaya amenazó con llevar a la cárcel al propio Peña Nieto, si se comprueba que cometió actos graves de corrupción.
Lejos de pretender llamar los reflectores para una campaña panista y perredista que ocupa el segundo lugar en este momento en las encuestas y de la que no se prevé un triunfo, las denuncias de Anaya van más allá de la política; tiene pavor de ir a la cárcel; está muy lastimado moral y físicamente y sabe que no hay otro camino que vencer a todo un sistema, con sus millones de costales de mañas, o sucumbir, dejar el proceso electoral y exiliarse antes de que la garra del poder responda a sus ofensas y desafíos.
Ya ha sucedido contra otros líderes que se han aferrado a luchar contra el poder. Decenas de pre y candidatos han sucumbido ante la violencia que general la propia violencia.
Anaya se ha caracterizado por traer la lengua muy caliente en contra del PRI y el gobierno federal, situación que se agudizó cuando no se le cumplió el sueño de ganar la gubernatura de Coahuila el año pasado. En el aire político, avalado por sus declaraciones, se olió una supuesta traición de los principales actores políticos del país quienes le habían prometido un Estado más al PAN y que finalmente no le entregaron.
Desde entonces soltó: “…el actual régimen está agotado y el gobierno ha ido a un desastre en materia de corrupción… el PRI se robó la elección y por eso en caso de llegar a la presidencia, romperé el pacto de impunidad”.
Ya perfilado, sobre todo por la zarandeada verbal que le puso a Manlio Fabio Beltrones con los siete Estados de la República que perdió en las elecciones estatales del 2016, calificó en noviembre del año pasado como un “fracaso” la estrategia priista contra la inseguridad y aseguró que el gobierno de Enrique Peña Nieto le debe una disculpa al pueblo de México por su estrategia fallida, además de que señaló a los gobiernos priistas en los estados como los causantes del aumento de la violencia.
Pero en la actualidad y luego de haber pasado por encima de panistas y perredistas y erigirse como candidato presidencial, Anaya ha ido más allá en sus declaraciones y parafraseando al candidato del PRI, José Antonio Meade Kuribreña y su discurso del domingo pasado amenazó con llevar a la cárcel a Peña Nieto: “el que la haya hecho la tendrá que pagar”.
En el fondo Anaya busca la negociación. Sabe que la PGR le está pisando muy fuerte los talones y que quizá está apunto de encontrar a alguno de los posibles socios que suelte la lengua y diga todo el entarimado sobre el supuesto desvión de cientos de millones de pesos que el joven queretano ha tomado prestado del erario federal y del partido del que era presidente. Cuestión de tiempo.
Lo demás solo es esgrima verbal.
EN TANTO INICIA LA CAMPAÑA de manera oficial y cumple con su función de allegar para Andrés Manuel López a ojos extranjeros que vigilen las elecciones del próximo 1 de julio, la senadora Gabriela Cuevas, propone que México no sea voz demandante en foros internacionales, con eso del respeto a los derechos humanos, y afine las leyes para que en su territorio, ese trato justo se haga realidad. ““Es muy importante que México siendo un país de origen, de tránsito, de destino y retorno de migrantes, un país en el que cada 1 de 3 habitantes tenemos a un familiar o a un amigo viviendo en la Unión Americana, seamos también un país congruente. Un país que al mismo tiempo que reclama respeto a los derechos humanos en la frontera norte, seamos capaces de ejercer y da de dar plenos derechos en nuestra frontera sur”. En ese contexto la legisladora, que era panista hasta las cachas y ahora es del partido Morena, propuso iniciativa para reformar, adicionar y derogar disposiciones de la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, y enfatizó que el eje fundamental es garantizar el pleno respeto de los derechos humanos de quienes buscan y reciben asilo en México. Ello cobra especial relevancia ante la tendencia a la alza de las solicitudes de la condición de refugiado. En 2016, los solicitantes sumaron 8 mil 788, mientras que para 2017, la cifra alcanzó los 14 mil 596, según reportó la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR). Ello cobra especial relevancia ante la tendencia a la alza de las solicitudes de la condición de refugiado. En 2016, los solicitantes sumaron 8 mil 788, mientras que para 2017, la cifra alcanzó los 14 mil 596, según reportó la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).
MÉXICO GASTA 4 MIL MILLONES DE dólares en adquirir servicios de satélites, como de fotografía de su territorio. Aparte de investigar quien se lleva el “diezmo” de este jugoso contrato, anotamos que ante esa triste realidad tecnológica, la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Agencia Espacial Mexicana (AEM) acordaron hacer una convocatoria encaminada a concretar la construcción de un microsatélite mexicano. El satélite tomaría imágenes del territorio nacional desde el espacio, útiles para cuestiones agrícolas, de exploración de selvas y bosques, y para estudios del crecimiento de ciudades, entre otras aplicaciones económicas, sociales y ambientales. El diseño y los estudios preliminares para el microsatélite mexicano podrían realizarse a lo largo del 2018. “Si tenemos asegurado el convenio y el financiamiento, en dos años podríamos estar listos para lanzarlo, pero dependemos del financiamiento”, reiteró José Francisco Valdés Galicia, coordinador del Programa Espacial Universitario (PEU).
NOS LEEREMOS LA PRÓXIMA ENTREGA…

