Mayor seguridad, oportunidades para los jóvenes y la rehabilitación de unidades habitacionales, especialmente El Rosario, fueron las demandas principales de los habitantes de la zona al candidato priísta a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Mikel Arriola.

Durante un recorrido por el lugar, como parte de sus actividades de proselitismo, visitó calles, tianguis, puestos de comida y ropa, así como las unidades habitacionales de El Rosario, la más grande de América Latina.

Ahí caminó por el Barrio de Guapos y el Palomar, donde dio cuenta de la necesidad de infraestructura, drenaje, áreas verdes y accesos seguros en esas viviendas.

Sobre esos conjuntos habitacionales, Arriola puntualizó que no sólo requieren pintura para mantenerse de pie, sino “una cirugía mayor” de rehabilitación, por lo que es preciso integrar políticas públicas viables y sustentables para la renovación.

El candidato explicó que el gobierno debe garantizar que todas las familias ejerzan su derecho de contar con un lugar digno para vivir, y para logarlo es necesario fortalecer la seguridad, fomentar el desarrollo urbano y económico, así como el mantenimiento y equipamiento urbano.

Ahí también reiteró a comerciantes que, de llegar a la Jefatura de Gobierno, este sector productivo de la economía de la capital dejará de pagar cuotas a inspectores.

Arriola caminó en las calles Río Blanco, donde saludó a mujeres, hombres y niños, para continuar por Herreros y Cultura Náhuatl. Se detuvo en un puesto de tacos al pastor.

Ahí preparó un taco al pastor y aprendió el arte de ponerle piña. A juicio del propietario del lugar, el aspirante priísta a la Jefatura de Gobierno “fue bueno para ser primerizo”. Luego de comerse el taco, siguió su camino donde visitó los puestos de fruta, aguas frescas y gorditas.