Este sábado, los capitalinos y visitantes se vistieron de verde, blanco y rojo en la plancha del Zócalo; no faltaron las camisetas de la Selección Mexicana que auguraban el segundo triunfo en el Mundial de Futbol de Rusia 2018, contra la escuadra de Corea del Sur, 2 a 1.
Los asistentes, entre ellos, el jefe de gobierno José Ramón Amieva, al pie de la pantalla gigante escucharon con respeto el himno coreano, para después entonar el Himno Nacional Mexicano que resonó en el estadio ruso y en la Plaza de la Constitución, para después dar paso a los aplausos y las porras tras el silbatazo inicial del árbitro.
Durante el primer tiempo, el encuentro generó tensión en los aficionados por los tiros fallados, sin embargo, las familias no dejaban de hacer sonar las matracas, los gritos, las risas y una que otra indicación a los jugadores.
De pronto, al minuto 25 se marca penal y Carlos Vela es el encargado de cobrarlo; totalmente concentrado anota el primero para México y al unísono el grito de “¡Gol!” estalló la selección mexicana, pues se ponía el marcador 1-0 a su favor.
Amieva dijo que la asistencia fue muy buena. “Es un comportamiento familiar, como podrán ver, se ven las parejas, se ven las familias, es algo bonito, así es el futbol y es la selección mexicana y eso es un motivo y un tema agradable”.
Llegó el segundo tiempo con un equipo coreano que presionó y no dejaba de cometer faltas, sin embargo Javier Hernández “El Chicharito” anotó el segundo gol, que todos los aficionados gritaron emocionados luego del nerviosismo vivido en los últimos minutos.
En el tiempo de compensación Corea del Sur anotó el único gol a su favor y es así como en 95 minutos, con los cinco añadidos, concluyeron y con ello México sumó seis puntos asegurando su clasificación a la siguiente fase del Mundial.
Con un marcador final de 2-1, muchos de los asistentes estaban felices y emocionados para seguir celebrando, algunos salieron del Zocafut comentando el por qué del resultado; otros se quedaron a jugar en las canchas instaladas en la Plancha del Zócalo capitalino.
Todavía queda mucho Mundial por delante, así que el Zocafut seguirá ofreciendo diversión, convivencia sana e incluyente y, sobre todo, mucho futbol, señaló Amieva.

