Shia Chic
En las historias clásicas y sobre todo en las novelas de antaño los romances empiezan o se glorifican en un baile donde todo es mágico. La orquesta tocando, la iluminación perfecta, el cruce de las miradas, el roce sutil y delicado de los cuerpos, y ya saben, toda la parafernalia para que a los románticos como yo se les erice la piel, suspiren y miren hacia el cielo inclinando la cabeza mientras ingenuamente se lamentan, – ¿por qué eso no me pasa a mí?
Pero no queridos, bienvenidos al siglo XXI, a la era de los millennials, donde todo empieza en un antro y a diferencia de las novelas viejas la historia no termina en el baile, sino que le sigue por redes sociales y es ahí donde sucede todo el drama, donde surgen los antagónicos que interfieren en la relación mediante un intrigoso comentario o un sarcástico “me gusta”. Tiempos traen tiempos, nos hemos modernizado.
Amo las historias de amor y sobre todo cuando no son mías, es real, suspiro cuando mis amigas me cuentan con su carita de ilusión sus romances. El día de hoy me contaron una, aunque fue por teléfono, la ternura que había en su tono de voz me hizo pensar en el amor idealizado, creo que ella cree estar enamorada y la interrupción de la llamada no me dio tiempo de dar mí no solicitada opinión. Y es que en la voz de mi experiencia quisiera decirle que la distancia es engañosa y traicionera, cuando hay kilómetros de por medio las relaciones se vuelven más intensas, claro, no hay tiempo para desengaños, solo para agradables llamadas y fotos editadas. Así todo es perfecto, pues se puede omitir o añadir información a la conveniencia del conquistador.
Como en toda historia de amor hay conflicto, este es el de mi amiga:
Conoció a un chico guapísimo y a su decir, educado, respetuoso y encantador. El escenario, un antro, ella no esperaba que eso pasara, pues esa noche no tenía planeado salir, era un viaje corto y se resistía porque no había tiempo para eso, pero ante la ecuación falta de tiempo y amigas insistentes el resultado es obvio. En una versión moderna de la escena del baile pomposo de novela clásica conoció a este hombre y sus corazones se encontraron. Ahora están construyendo una relación con ruta aérea Guadalajara-San José del Cabo. Y como dicen por ahí que lo que no está en Facebook no ha pasado, compartieron una foto juntos, y ¡oh, sorpresa!, un exnovio que pasó sin pena ni gloria por su vida aportó un comentario que dio origen a una situación de dimes y diretes que duró más que la relación que en su tiempo tuvieron. Digo, no es que mi amiga se quiera ocultar tras una montaña para que su exnovio no sepa que tiene una relación con un amigo suyo, que a decir verdad ella ignoraba que lo fueran, pero tampoco necesita sus saludos.
Romances por doquier, en los momentos más inesperados, que nos sorprenden y dibujan sonrisas, Qué bonito es el amor y que convenientes las redes.

