La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) coordina las capacidades y experiencia de las dependencias de gobierno federal y estatal, así como de asociaciones y universidades que participan en la atención de la contingencia registrada por la muerte de manatíes en algunos cuerpos de agua de Tabasco.

En un comunicado, la dependencia indicó que en este esfuerzo también colaboran la Asociación Nacional de Criaderos y Zoológicos de la República Mexicana (Azcarm) y la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT).

Señaló que desde el inicio de la contingencia, el pasado 18 de mayo, la Profepa convocó a la participación de los integrantes de la Red de Atención para Varamientos de Mamíferos Marinos del estado de Tabasco, quienes en su conjunto determinaron los esfuerzos para determinar las causas de muerte de los ejemplares.

Resaltó que los análisis requeridos por los distintos especialistas de la UJAT y de la Azcarm, representados por personal de los zoológicos Yumká  Zoomat, corresponden a pruebas de patología, bacteriología, virología y toxicología de los organismos encontrados muertos.

Estas pruebas se procesan en laboratorios certificados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria (Senasica) y del zoológico Zoomat. Asimismo, el análisis de calidad del agua se realiza a cargo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

El grupo interinstitucional se encuentra en sesión permanente, donde se integran todas las opiniones y propuestas de acción relativas a la contingencia, considerando incluso la opinión de expertos localizados fuera del estado de Tabasco, en su mayoría integrantes de la Azcarm.

Otra de las acciones coordinadas en el grupo interinstitucional, es el registro y destino final dado a cada uno de los 23 cadáveres de manatíes encontrados y registrados, al momento, en varios puntos de la cuenca del Río Bitzal, en el Municipio de Macuspana.

Ante los reportes de los pobladores o autoridades sobre avistamiento de mamíferos marinos, se traslada un equipo de trabajo integrado por personal de la Profepa, la Conanp, Semarnat, Secretaría de Energía, Recursos Naturales y Protección Ambiental (Sernapam) de Tabasco, del Yumká y de la UJAT, quienes registran, evalúan la toma de muestras y dan destino final a los ejemplares muertos.

La toma de muestras de los cadáveres consiste en la obtención de pequeñas partes de órganos y tejidos, a efectos de que sean enviados para su análisis a los laboratorios especializados, con el objeto de identificar las posibles causas de los decesos de esta especie en la zona.

También se han obtenido muestras de agua en los sitios y zonas de influencia, para evaluar la calidad de dichas zonas hidrológicas. De igual forma, se estarán realizando muestras de las plantas que conforman parte del alimento de los manatíes, así como de algunas otras especies de aves y peces que consumen y conviven en la misma zona.

Una medida urgente evaluada por los especialistas fue la de llevar a cabo la captura y resguardo temporal de los manatíes vivos que se encuentran en la zona de Bitzales, donde se ha registrado el mayor número de cadáveres.

El plan de captura y resguardo se encuentra en proceso de elaboración por parte de los especialistas, quienes determinarán las distintas acciones, recursos y responsabilidades en los trabajos de campo. Por su parte, la Profepa instruirá su implementación inmediata del plan, una vez aprobado por el grupo interinstitucional.

La Profepa indicó que continuará coordinando las actividades subsecuentes sobre el seguimiento de los resultados de laboratorio realizados a los órganos, tejidos, agua, sedimentos, alimento y todas las circunstancias que infieran directamente sobre las causales de la contingencia de esta especie, incluso las correspondientes para la captura y traslado de ejemplares, de ser el caso.