Francisco Garfias
Malas noticias para Javier Corral. El gobernador de Chihuahua ya no podrá utilizar a Alejandro Gutiérrez Gutiérrez como estandarte de su campaña para erigirse como paladín de la lucha anticorrupción en México.
No hubo modo de sostener las acusaciones sobre el supuesto desvío de 250 millones de pesos que hizo a campañas del PRI en el 2006.
El otrora secretario general adjunto del tricolor ya está en la casa que su familia rentó en Chihuahua, mientras sigue su proceso en libertad.
El Poder Judicial de la Federación desechó, primero, el proceso por peculado en contra de Gutiérrez, al concluir que no existían elementos para sostener la acusación; y luego, el recurso de apelación interpuesto por la Fiscalía Jurídica del estado, controlada por el gobernador.
Alejandro salió del penal Aquiles Serdán a las 4 y media de la mañana. Antonio Collado, su abogado, habló por teléfono con él. Dice que está “eufórico” por estar con su familia, y que su socio, Javier López, estuvo presente cuando lo excarcelaron.
Gutiérrez, sin embargo, no puede salir de Chihuahua. Lleva una “tobillera” electrónica. Debe reportase a diario vía celular, nos dijo su abogado.
La Coneja, como le dicen, estuvo encerrado poco más de nueve meses, durante los cuales, Corral quiso exhibirlo como trofeo de su cruzada contra la corrupción. Javier sabe jugar para la tribuna y explotar el justo enojo de la sociedad con chivos expiatorios.
Una y otra vez se rehusó a transferir a Alejandro a un penal federal o a que enfrentara su proceso en libertad.
Pero ayer perdió la batalla y se le vino abajo el circo con el que quiere tapar la violencia que enluta su estado y que es incapaz de controlar.
La Consejería Jurídica de Chihuahua, bajo control de Corral, anunció que se le van a abrir otras causas a Gutiérrez. Pueden incluso presentar amparo.
Por lo pronto, Javier ya hizo declaraciones a Carmen Aristegui.
“Estamos ante el final cínico del cierre de un sexenio corrupto y corruptor, caracterizado por los máximos niveles de componenda en el encubrimiento de corruptos.
“Aún no está exonerado. Todavía tenemos algunos recursos de amparo promovidos”, puntualizó el gobernador.
El abogado Collado, sin embargo, nos dijo que es poco probable que le abran otras causas o que esos recursos de amparo tengan éxito.
El Tercer Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito resolvió que la Consejería Jurídica de Chihuahua no está legitimada para interponer el medio de impugnación en el asunto.
- Los trabajadores del Senado estuvieron a punto de irse a paro el pasado jueves. Están molestos porque les quitaron la mitad del aguinaldo y otras prestaciones con las que contaban para este 2018.
Para ellos, la Cuarta Transformación es la de la pauperización.
Se suponía que con un gobierno de izquierda les iría mejor. Es al revés.
Son paganos de los abusos y los excesos de los senadores, viajes, carros, telefonía, choferes, asesores de lujo, super dietas que había.
Están desesperados. No saben a quién recurrir. Por lo menos una docena ya fue con Emilio Álvarez Icaza, secretario de la Comisión de Derechos Humanos. Otros tantos con la senadora Patricia Mercado.
Y es que tienen compromisos que adquirieron antes de que les cayera encima la austeridad republicana. Escuelas, hipotecas, rentas, pago de servicios que calcularon con base en los recursos que iban a recibir.
Como alguna vez escuchamos a Álvarez Icaza decir: “Es lamentable que la agenda sea ‘a ver quién corta más’”.
- A otro que le cayó encima la Cuarta Transformación es a Óscar Argüelles. Deja Coordinación de Comunicación Social en la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva, le pidió la renuncia.
Como sucesora se perfila Roselli Reyes, quien le lleva los asuntos de prensa al único hombre que ha presidido el PRI y el PRD.
Y sin embargo, nos enteramos de que Mario Delgado, jefe de la bancada de Morena en San Lázaro, le dijo a Óscar que se quedará hasta que él diga.
¿Quién puede más? Haga sus apuestas.
- Una señal positiva de los tiempos en que vivimos es el acuerdo del Congreso de izar la bandera nacional a media asta, en señal de luto. Para rematar a Gustavo Díaz Ordaz.
El anuncio lo hizo ayer el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Martí Batres, quien se refirió a la Ley sobre el Escudo, La Bandera y el Himno Nacional para sustentar el homenaje a los caídos en Tlatelolco.
El artículo 18 de la citada Ley dice que el 2 de octubre es el aniversario de los caídos en la lucha por la democracia, en la Plaza de las Tres Culturas.

