Por Mina Moreno
“Duermo sin sueño,
Como sin hambre,
Vivo sin vida …”
Declaración de un familiar de una víctima de desaparición forzada.
Las desapariciones forzadas son una herida abierta en el alma de quien espera con esperanza, encontrar a su hija, hijo, padre, hermano, primo, madre, tío, amigo, víctima de desaparición forzada, que lamentablemente ésta repuntado en el país.
El viernes 20 de octubre 2017 el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU informó que México le negó la visita al país, a la Presidenta del Comité, Suela Janina, quién lamentó que después de cuatro años de intentos por parte del grupo de expertos independientes para trasladarse a México, el gobierno mexicano negara la entrada a los mismos.
Las desapariciones forzadas tienen una característica especial bajo los derechos humanos, legalmente no se puede determinar que una persona ha fallecido, si fue reportada como desaparecida y solamente, hasta el momento en que se encuentre el cadáver o restos óseos se puede determinar que la persona murió…
El problema que se está presentando en México a raíz de la onda expansiva que es el crimen organizado, es de miedo por decir lo menos, porque cierto es que las desapariciones forzadas se han realizado desde la década de los 60 y 70 con características muy diversas, era la época de la guerra sucia del gobierno mexicano contra los guerrilleros del país y los luchadores sociales.
Un nuevo capítulo que se abrió en el país, a raíz del incremento del narcotráfico tiene otros tintes y afecta a sectores muy diversos, sin distingo de posición social y por igual, toca al profesionista, al rico, al pobre, al trabajador, al campesino, niños, niñas, mujeres y migrantes.
Hasta junio del 2018, México oficialmente registró más de 35 mil casos de desapariciones forzadas y otros delitos como ejecuciones extrajudiciales, el país vive en uno de los peores momentos de violencia de su historia, sin embargo, la cifra real de desaparecidos, es mucho más alta.
Las desapariciones forzadas son los levantones que el crimen organizado realiza como ajuste de cuentas, o en el caso de los migrantes cuando cruzando el país, son interceptados, algunos son utilizados como esclavos y otros más asesinados.
Algunas veces son realizados levantones en los pueblos, donde eligen a las mujeres para abusar de ellas a través de la trata de blancas, otra de las modalidades del crimen organizado, o bien pobres inocentes que se cruzan en el camino de este tipo de personas, así como luchadores sociales, defensores de derechos humanos o periodistas son también víctimas de desapariciones forzadas…
Más de 6 mil niños, niñas, y adolescentes se encuentran dentro de las víctimas.
Casi podemos decir levante la mano quien tiene un conocido que se encuentre desaparecido, y la levanto yo.
En el último semestre de la carrera, conocí en la Facultad de Derecho a Omar Cerecedo Uribe, fue el Presidente de mi generación, político, escritor, periodista y abogado con mucha sed de triunfo, publicó dos que tres libros, sobre su amada Azcapotzalco y su deporte que le apasionaba la Pelota Vasca.
De ascendencia española, Omar amaba la tierra de su madre… resultamos con amigos en común y él asistió a mi examen profesional, con el paso del tiempo mantuvimos siempre comunicación; sin embargo, seguimos caminos diferentes yo me enamore de la impartición de justicia federal, mi sed por aprender fue y sigue siendo enorme, por lo que me dedique al mil por ciento a mi carrera judicial.
Omar, sin embargo, tuvo el mal tino de elegir ser abogado defensor de tres personas que en el 2007, fueron detenidos en Altamira, Tamaulipas, con el entonces mayor decomiso de cocaína de la historia, debido a su falta de pericia en la materia, él perdió el caso y sus defendidos fueron trasladados a Puente Grande.
Como consecuencia, en Septiembre de 2008 se convirtió en un número de estadística nacional más, en una víctima más de desaparición forzada… 10 años han pasado desde entonces, y él continúa desaparecido… y yo sigo extrañando a mi amigo y colega.
El 16 de noviembre de 2017, con gran bombo y platillo, el Presidente Enrique Peña Nieto publicó la Ley General Sobre Desaparición Forzada de Personas y de Desaparición cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda, se ordenó se estableciera la Comisión Nacional de Búsqueda, en marzo de 2018 Roberto Cabrera Alfaro fue designado como su titular.
Con una ley que sólo lleva un año de vida, un Comisionado nombrado hace sólo 8 meses, y un cambio político en el país, la pregunta que flota en el aire es ¿cuál será el futuro de la investigación de las desapariciones forzadas en México?
Es un tema que nos preocupa a varios, el jueves 22 de noviembre de 2018, en la cena de reporteros de este año tuve la maravillosa oportunidad de conocer a Raúl Macías García, Presidente de la Asociación Civil «Siguiendo tus Huellas» Por tu regreso a casa, y periodista con muchos años de ejercicio.
Está por demás decir que hubo empatía de inmediato, ambos somos un par de apasionados por el tema y las consecuencias que generan para la sociedad, para los familiares de las víctimas de las desapariciones forzadas.
Encontrar a alguien que habla el mismo idioma, que ha fundado una asociación civil para la búsqueda y localización de los desaparecidos, de los nunca olvidados, los rostros sin voz, es un honor, y me hacen sentir que no estoy sola en el camino…

