Por: @Alejandro_Lelo
Si el consejero Jurídico de la Presidencia de la República, Julio Scherer Ibarra se rehúsa a hacer pública su declaración patrimonial y el posible conflicto de intereses porque teme ser secuestrado, seguramente no confía que su jefe, el presidente Andrés Manuel López Obrador va a pacificar al país y garantizar seguridad a los ciudadanos, como se ha comprometido. Así de claro. Resulta que Scherer Ibarra, en su declaración de inicio como servidor público, negó autorización para que se haga pública tal información.
El argumento que ha comentado él mismo en los corrillos de Palacio Nacional es, palabras más, palabras menos: que lo secuestraron, y cuando se ha vivido esa terrible experiencia quedas atemorizado para siempre. Incluso, remite al libro de su padre, el periodista Julio Scherer García (qepd), intitulado “Secuestrados”, edición publicada en 2009.
Es una investigación sobre varias de esas amargas historias, cuya obra arranca con la del secuestro de su hijo, ocurrido en 1998. En el libro, Scherer García relata el mensaje que le hicieron llegar los secuestradores. “Sabemos quién es usted, el del Proceso, y si no nos entrega 300 mil, matamos a su hijo”. El periodista también narra que, con sólo 4 mil pesos en la bolsa, tuvo que buscar ayuda en amigos acaudalados: Carlos Slim, Juan Sánchez Navarro y Carlos Castillo Peraza.
De nuevo, este viernes López Obrador dijo que no hay excusa para negarse a transparentar sus bienes. “Tenemos que garantizar a todos los ciudadanos la seguridad; nadie puede ser privado de su libertad; nadie puede ser secuestrado en el país”. Así, además de la desconfianza en el trabajo de su jefe, el argumento de Scherer debe aterrar a los ciudadanos: si él tiene miedo, pobres de nosotros, los ciudadanos.
Tomado de Grupo Cnatón

