• ¿Festeja? El Congreso del Trabajo 53 años
  • Crea Gómez Urrutia nueva Central Internacional para Morena

  • La burocracia capitalina quiere la cabeza de su líder Juan Ayala

 

Luis Serieys Zárate

14/02/2019

Ciudad de México

 

El otrora poderoso Movimiento Obrero Organizado que allá por la década de los 60 creó el Congreso del trabajo con el ya fuerte y sólido Fidel Velázquez en la dirigencia de la Confederación de Trabajadores de México y que reunió a los representantes del 90 por ciento de los trabajadores sindicalizados del país está por festejar hoy 18 de febrero sus 53 años de existencia.

 

Fuerte porque reunió en una sola central obrera a las principales confederaciones y federaciones de sindicatos de todo el país, así como a los principales sindicatos nacionales como los petroleros, mineros, ferrocarrileros y electricistas, desde la muerte de Fidel Velázquez enfrentan una crisis que los llevó a la división que hoy los debilita.

 

A la fecha y desde 1997 ha cambiado de dirigentes como Leonardo Rodríguez Alcaine, Joaquín Gamboa Pascoe y ahora Carlos Aceves del Olmo de la CTM y algunos como Víctor Flores Morales, líder ferrocarrilero que ha sido el mecenas del Congreso del Trabajo durante casi 30 años, entre otros de menor importancia.

 

Hoy presumen tener la representación de 15 millones de trabajadores reunidos en 50 federaciones, confederaciones y sindicatos nacionales de industria, aunque las cifras nunca han sido exactas, ya que hubo una época en que tan sólo la CTM de Fidel Velázquez presumía de tener en su central obrera a 12 millones de trabajadores sindicalizados, que siempre ha sido difícil de comprobar.

 

¿Por qué difícil de comprobar?, debido a que las autoridades laborales permiten acceso sólo a cifras de carácter Nacional, los trabajadores sindicalizados locales no se sabe realmente cuantos son porque esas cifras son custodiadas por las Juntas de Conciliación y Arbitraje que no las dan a conocer fácilmente, sobre todo porque ahí aparecería un número real de cuantos de los sindicatos a los que les han otorgado registro son los llamados “Blancos” o Charros” o de protección.

 

Por ello sólo haremos conjeturas del festejo de los 15 millones de representados por el Congreso del Trabajo. Según la Evolución de Indicadores Laborales de la subsecretaría de Empleo y Productividad Laboral de la Secretaría del Trabajo, al mes de Febrero de 2019 existen 54 millones 194 mil 608 trabajadores ocupados, de ellos son asalariados solamente 36 millones 935 mil 580, de los cuales como era de esperarse la cifra de sindicalizados no existe como estadística económica, pero es cierto que hasta 2016 sólo había 9.6 millones de trabajadores con posibilidad de acceder a una pensión del IMSS o del ISSSTE.

 

Hoy de acuerdo con cifras mencionadas en diversos informes el número de aspirantes a una pensión podría llegar a los 12 millones, lo que significaría una de dos cosas o no hay 15 millones de sindicalizados o las organizaciones obreras no hacen su trabajo y tienen con seguridad laboral y social a todos sus trabajadores.

 

Hoy más tarde sabremos cuales son los nuevos objetivos de éste Congreso del Trabajo en donde tendrán que enfrentar una reforma laboral del artículo 123 Constitucional, sobre todo del apartado “A” en donde permitirán al igual que lo hicieron con los sindicatos burocráticos allá por la década de los 90 del siglo pasado, la existencia de más de un sindicato por unidad productiva, lo que traerá el caos a las empresas y podríamos volver a un nivel de violencia laboral similar a los que tuvimos cuando se crearon las organizaciones obreras como la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), después de la Revolución Mexicana, de la que nacieron las que hoy conocemos como la CTM, CROC, CGT, COR y muchas más.

 

Lo cierto es que la nueva mayoría legislativa acompañada por la nueva secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, buscan implementar una reforma laboral en donde su línea principal es “la libertad de sindicalización”, lo que traerá como ya lo comentamos, niveles de alta violencia porel control de los sindicatos, sobre todo por los sindicatos nacionales de petroleros, electricistas, ferrocarrileros, telefonistas, pero sobre todo mineros, a los que les tiene el ojo puesto Napoleón Gómez Urrutia.

 

La Nueva Central obrera de un dirigente que nunca fue trabajador sindicalizado.

 

 

Y hablando del flamante senador Napoleón Gómez Urrutia, heredero del Sindicato Minero que por varias décadas dirigió su padre Napoleón Gómez Sada y que al pelearse con el Congreso del Trabajo únicamente logró demostrar su falta de liderazgo y acabar con esa que también en el pasado era una poderosa organización laboral.

 

Cierto es que cuando Napoleón Gómez, conocido en el gremio minero como “Napillo” o “Napito” quiere cumplir con sus compromisos internacionales con los Steel Workers y la AFL-CIO, cuyo apoyo le permitió alcanzar la doble nacional con Canadá, para que a través de su nueva Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) les permita entrar a controlar los sindicatos, sobre todo de las armadoras de autos y a él lo ayuden a recuperar a los miles de trabajadores que ha perdido su sindicato.

 

Aunque deberíamos preguntar si no se “mordió la lengua”, Gómez Urrutia dijo que su central obrera tiene como fin defender los derechos económicos y sociales del movimiento obrero, los cuales han sido traicionados y abandonados por dirigentes que responden más a los intereses de la clase empresarial que se ha enriquecido a costa de bajos salarios y escasas prestaciones.

 

Y la pregunta nace porque “Napito” ha sido señalado una y otra vez como un experto en estallar huelgas en empresas mineras que incluso llevó a la quiebra porque se negaron a pagarle un “sobre precios” o diríamos “apoyo personal” de varios millones de dólares para evitar los estallamientos de huelga, lo que llevó a la confrontación que esas empresas que al final cambiaron de sindicato o de plano cerraron y para muestra, dirigentes de otros sindicatos ya lo acusan de estar detrás de las huelgas en Matamoros, Tamaulipas y las que vienen en la frontera norte.

 

 

Esos mismo dirigente sindicales cuestionan las cifras que maneja Napoleón Gómez Urrutia, quién dice tener en las filas de la CIT a 150 organizaciones que ya van a despertar, luego de mucho tiempo de estar dormidos, cuidado, esa amenaza puede verse como un esfuerzo por acabar con los sindicatos debidamente registrados, aunque todo mundo sólo ide desaparezcan los que se denominan de protección.

 

Aunque Gómez Urrutia afirma no estar al servicio de Morena o del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, lo cierto es que está comprobado que desde la primera vez que el ahora Presidente se lanzó en campaña y Napoleón ya peleado con el Congreso del trabajo, junto con sindicatos como el Mexicano de Electricistas o la Alianza de Tranviarios siempre han apoyado de todas formas su proyecto, ahora vienen a cobrar ese apoyo.

 

“FUERA JUAN AYALA”, claman trabajadores capitalinos

 

Mientras tanto, otro gremio que se encuentra en efervescencia es el de los trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, en donde los trabajadores claman “Fuera Juan Ayala” de su sindicato el hoy SUTCDMX.

 

En uno de sus últimos manifiestos señalan que “Cansados por todas las tropelías que ha realizado en su gestión, trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, exigen la renuncia inmediata de Juan Ayala Rivero, al Frente del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México, quien violando la ley pretende permanecer en su puesto hasta el año 2023.

 

“De manera ilegal – dicen -, Juan Ayala Rivero sorprendió a la base trabajadora y a todo su gremio sindical con un congreso extraordinario en 2015, donde se reeligió, y se le autorizó una toma de nota por el primer periodo que se encuentra en el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje con el número 157, y que comprende del 11 de julio del 2015 al 10 de julio del 2019.

 

“Pero arbritrariamente, ese mismo día se adjudicó una segunda toma de nota y que le asignaron la 160, y es con la que busca extender su mandato al frente de los Trabajadores de la Ciudad de México hasta el 11 de julio del 2023 por tal razón está recabando firmas de los trabajadores para avalar el padrón ante la autoridad del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje.

 

“Pero la ley es muy clara en sus artículos 356 y 366 fracción I de la ley federal del trabajo que de manera supletoria a la ley burocrática, dice que debe negarse el registro o la toma de nota a una misma razón social y a una misma persona como lo es este caso, esto se encuentra ya autorizado por nuestros más altos tribunales judiciales en una jurisprudencia que fue publicada por el poder  judicial en el estado de Jalisco, que aplica a toda la República Mexicana.

 

“Hace tres semanas la Jefa de Gobierno Claudia Sheimbaum, dijo que no permitirá la vinculación perversa entre autoridades y sindicatos, y el Presidente Andrés Manuel López Obrador, durante su mitin en Acayucan Veracruz, fue tajante al asegurar que en su gobierno se acabara “EL CHARRISMO SINDICAL”.

 

Cabe destacar sobre éste manifiesto dado a conocer este fin de semana, la historia del SUTCDMX permite afirmar que los funcionarios como Miguel Ángel Vázquez o Héctor Serrano Cortés, ya no conforman el Gobierno capitalino y difícilmente podrán volver a impulsar el control sindical del que se vanagloriaron por varias décadas para imponer dirigentes en ese gremio.

 

Pero esa es una historia para otra entrega.

 

 

 

serieys@hotmail.com