Luis Serieys Zárate

22/02/2019

Ciudad de México

 

La Ciudad de México subida a la moda de la película “Roma” y ante la falta de ideas de los legisladores que en cinco meses apenas han aprobado una ley de las más de 150 que deben emanar de la Constitución capitalina, llevaron al histórico Recinto de Donceles a convertirse en una sala de cine popular.

 

Una cosa es el compromiso que obliga la Constitución de la Ciudad de México a los legisladores del Congreso local a ser un parlamento abierto y otra es convertir las instalaciones en donde deben legislar en una sala cinematográfica con el pretexto de tener dialogo con la sociedad y cambiar las cosas a “cómo queremos que sean las cosas”, dijo la diputada Gabriela Osorio, presidenta de la Comisión de Derechos Culturales.

 

La legisladora a la que hasta el momento no se le conoce ningún dictamen para crear o modificar alguna de las leyes que mandata la Constitución crear al Primer Congreso capitalino, está más preocupada por abrir los espacios para ver si hay algún otro cineasta desconocido que pueda hacer otra película como Roma y se busque cambiar al paradigma de la distribución por los canales existentes y cambiar a otros alternativo como los que logró Alfonso Cuarón.

 

Lo cierto es que para los nuevos legisladores con mayoría de Morena, los tiempos y mandatos de la Constitución de la Ciudad de México quedan de lado cuando se trata de convertir al Recinto Legislativo en su propio juguete para que exista el Cine Curul o se invite a “personalidades” como los padres de los 43 de Ayotzinapa o se cree un Parlamento paralelo de la Mujer para ayudarles a legislar.

 

Como se ha comentado en varias ocasiones en el programa Buen Provecho Señor Alcalde los legisladores del Congreso local sólo van a calentar las curules y ya se cansaron de que la Ley Orgánica del Poder Legislativo obligue a la oposición a corregirlos para evitar que hagan las cosas a su modo y ahora la quieren cambiar.

 

Lo mismo pasa con la Constitución que los mandata a crear leyes que normen todos los derechos incluso calificados de cuarta generación que se plasmaron por parte de los Constituyentes en ese documento que cambiará la vida de los habitantes de la Ciudad de México, pero que les impone muchos candados y supervisiones ciudadanas que tampoco les gusta porque “son la mayoría que eligió el pueblo”, lo que al parecer les da una “patente de corzo” que les permite hacer lo que quieren.

 

Tuvimos la oportunidad de entrevistar a la constituyente Mayela Delgadillo en el programa de la 830 de AM en donde este viernes dejó en claro que la Constitución pese a la molestia de los legisladores de Morena, que al mismo estilo de sus antecesores en mayoría del PRD y antes del PRI, quieren imponer su voluntad.

Además con el pretexto del parlamento abierto acabar con la seriedad que implica ser un diputado por la Ciudad de México que cobra y tiene muchos ayudantes que hoy por hoy han hecho solo una ley y la hicieron tan mal que ya fue protestada por su inconstitucionalidad.

 

Pero la versión oficial dice que en un hecho inédito, el Congreso de la Ciudad de México proyectó en el recinto legislativo de Donceles la aclamada película Roma, del cineasta Alfonso Cuarón, en una función de entrada libre para la ciudadanía.

 

Antes de iniciar la proyección, la diputada Gabriela Osorio Hernández, presidenta de la Comisión de Derechos Culturales, expresó que esta función marca el inicio del proyecto Cine Curul, que forma parte de las acciones que se emprenderán desde el Congreso local “para llevar la cultura a todas partes”.

 

“Este espacio no solamente es para las y los diputados, sino para cualquier persona. Eso es lo importante, porque sí es posible construir normativas de manera participativa, sí es posible escuchar la voz de quienes son afectados por las decisiones públicas acerca de cómo y hacia dónde miran su desarrollo, porque sí es posible sentarnos juntas y juntos y pensar en colectivo qué es lo que queremos para el cine en nuestra ciudad”, expresó.

 

“Más allá del debate estético-fílmico sobre Roma, hay mucho de esta película y su proceso que nos inspira o puede inspirar. En primer lugar porque Roma de alguna suerte se convirtió en una transgresión, rompió con ciertas reglas de distribución y exhibición a las cuales estábamos acostumbrados, rompió con nuestra idea y memoria acerca de la desigualdad en el México de los setenta, rompió con la idea de que el cine tiene que ocurrir en la lengua de la mayoría y rompió con la idea de que el cine sólo es posible verlo  en pantallas grandes de unas cuantas distribuidoras”, aseguró Osorio Hernández.

 

La cinta protagonizada por Yalitza Aparicio se proyectó en una pantalla instalada frente a la tribuna, por lo que el público asistente pudo disfrutarla desde las curules de los legisladores y otros espacios del Palacio de Donceles, como parte de las acciones iniciadas de Parlamento Abierto y acercamiento con la ciudadanía.

 

Entre el público asistente, estuvieron presentes las diputadas Gabriela Osorio Hernández, Leticia Estrada Hernández y Esperanza Villalobos Pérez, así como el diputado José Luis Rodríguez Díaz de León, todos de la fracción parlamentaria de MORENA.

 

 

 

serieys@hotmail.com