El general Felipe Ángeles Ramírez, fue fusilado hace un siglo en Chihuahua, Chihuahua. El nombre de este personaje revolucionario que cursó estudios en el extranjero y estuvo exiliado dos veces es el que llevará ahora el aeropuerto internacional que se construye en la Base Militar de Santa Lucía.

Nacido en Zacualtipán, Hidalgo, el 13 de junio de 1869, “El Mejor Artillero de México” murió en esta fecha, hace 100 años, traicionado por sus compañeros cuando iba a cumplir 50 años. Fue sometido a Consejo de Guerra y condenado al fusilamiento con un juicio sumario bajo el delito de rebelión.

El día de su fusilamiento, siendo las seis de la mañana, a Ángeles Ramírez se le condujo al paredón, él mismo dio la orden de disparar al pelotón designado para esta tarea.

Por sus aportaciones a la causa revolucionaria a lado de Francisco I. Madero, este martes se le rindió un homenaje en el Castillo de Chapultepec y la Lotería Nacional imprimirá un billete conmemorativo en su honor.

Según el archivo histórico de la Secretaría de la Defensa Nacional, Felipe Ángeles siguió la tradición familiar; su padre, del que heredó el nombre, también fue militar y ostentó el grado de coronel, participó en la Guerra México-Estados Unidos (1846-1848) y en la Intervención Francesa (1862-1867).

Esa influencia paterna lo llevó a enrolarse en el ejército a la edad de 14 años, en 1883, gracias a una beca, ingresó al Colegio Militar, ahí mostró sus dotes para la artillería y fue bautizado como “El Mejor Artillero de México”.

El general Felipe Ángeles impartió clases en el Colegio Militar y fue director de esta institución. “Durante el gobierno revolucionario de Francisco I. Madero desarrolló una campaña militar de alto humanitarismo contra la rebelión zapatista; después del asesinato del mandatario abrazó la causa constitucionalista como revolucionario”.

“El ideal democrático de Ángeles comulgaba con el de Madero, lo que motivó el distanciamiento entre él y Francisco Villa, de tal manera que, al ser derrotados los villistas, en abril de 1915”, de acuerdo con el archivo histórico de la Secretaría de la Defensa.

Ángeles Ramírez fue apresado junto con Madero, pero le perdonaron la vida por su condición de oficial del Ejército y tuvo que exiliarse. Regresó del exilio y en Chihuahua participó en la batalla por el control de la Comarca Lagunera.

En 2013 es nombrado subsecretario de Guerra por Venustiano Carranza y brevemente, durante seis días, ocupó la gubernatura de Coahuila.

Fue derrotado junto a Villa en las batallas de Celaya y León, y apresado en el Cerro de las Moras en Chihuahua; se le trasladó a la capital del estado donde fue fusilado.

Fuente: NTX