El subsecretario de Salud Hugo Lopez-Gatell reiteró que la Fase 3 del coronavirus COVID-19 es inevitable, sin embargo, se puede lograr una transmisión más lenta si se mantienen las medidas de sana distancia entre los ciudadanos y se resguardan en sus casas.

“En cualquiera de los casos la Fase 3 es inevitable, la epidemia no se va a parar, lo hemos dicho muy claramente, no se va a parar, es imposible detener súbitamente una epidemia con un virus trasmisible, como es el virus SARS CoV-2; lo que sí se puede hacer es más lenta la transmisión”, refirió el subsecretario.

Durante la conferencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, el funcionario federal dijo que la curva epidémica de casos confirmados, que hasta el momento registra 5 mil 014, seguirá creciendo, pero con las medidas de mitigación esperan exista un control del virus.

“Lo que esperamos es que, con las medidas de mitigación comunitaria, que son estas de quedarse en casa, mantenerse separados físicamente uno de los otros por el hecho de que suspendieron las escuelas, se suspendieron las actividades laborales no críticas y se evitaron las congregaciones públicas superiores a 50 personas, esto va a contribuir a que haya menos contagios”, refirió.

López-Gatell aseguró que en México la Fase 3 de la pandemia está muy cerca, por lo que, si se mantienen las medidas de acción para evitar contagios, se pueda dar atención hospitalaria a todos aquellos que necesiten tratamiento hospitalizado.

Población adulto joven presenta afecciones graves por COVID-19 Salud

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, advirtió que la población adulta joven también presenta afecciones graves por COVID-19 debido a la prevalencia de enfermedades crónicas en el país.

«La consecuencia de esto es que vamos a tener una epidemia en donde las personas adultas jóvenes también tienen afección grave y, eventualmente, casos fatales», apuntó durante la conferencia de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al respecto, López-Gatell señaló que tres cuartas partes de los mexicanos sufren sobrepeso u obesidad, hasta 14 por ciento de las personas mayores de 20 años tienen diabetes y 35 por ciento padecen hipertensión arterial.

«En la distribución de edades intermedias, de 20 hasta 59 años, tenemos personas con enfermedad suficientemente grave para requerir hospitalización, no todos en terapia intensiva, no todos son enfermos críticos», mencionó.

El funcionario afirmó que los niños «muy afortunadamente» no son una población de alto riesgo para desarrollar casos graves de COVID-19. Por el contrario, en el grupo de 25 a 69 años la enfermedad tiene una letalidad de 5.1 por ciento, mientras que en los adultos mayores es superior al 14 por ciento.

«Al inicio de la epidemia habíamos comentado que a los niños los íbamos a considerar como un grupo de riesgo, igual como lo hicimos con la influenza. Esto lo dijimos en un momento en donde la epidemia sólo estaba en China y no había la suficiente experiencia acumulada de conocimiento para identificar esto», agregó.

Fuente: NTX