La mexicana Ana María Torres, campeona emérita del Consejo Mundial de Boxeo, pronosticó este martes que la clase masiva de boxeo programada para el próximo sábado en el Zócalo de la Ciudad de México impondrá un Récord Guinness que durará años.

«Desde que me invitaron pensé que era algo espectacular; puedo decir que México es más unido y vamos a superar por mucho el récord de Rusia porque esperamos reunir a mucha más gente para dejar un récord que durará por muchos, muchos años», confió la boxeadora.

Ana María se refirió al Récord Guinness que Rusia estableció en 2017 con una clase de boxeo que reunió a 3.000 personas.

Para el evento de este sábado el gobierno de la Ciudad de México, que organiza la clase masiva de boxeo, junto con el Consejo Mundial de Boxeo, tienen proyectado una asistencia de más de 30.000 participantes.

Torres, de 42 años, pionera del boxeo mexicano, será una de las encargadas de transmitir al público las instrucciones de la clase desde una tarima elevada, junto a otra histórica del pugilismo, Mariana ‘La Barbie’ Juárez.

«Es un honor, un gran orgullo como mujer ser parte de este evento junto con la «Barbie» porque ambas hemos sido pioneras del boxeo en México, la verdad es que es un reto espectacular y estamos muy ilusionadas para llevarlo a cabo», compartió.

La apodada ‘Guerrera’, con un récord de 28 triunfos, 16 por la vía rápida, tres empates y tres derrotas, confesó que dar instrucciones a miles de personas le impone, algo que no sucedía cuando tenía que subirse al ring para una batalla.

«Claro que estoy nerviosa porque tanta gente me haga caso. Cuando me ponía los guantes y peleaba con la ‘Barbie’ no me ponía nerviosa, peleamos tres veces y ahí no pasaba nada, esto si me hace sudar», reconoció entre risas Ana María.

Para que este sábado en el Zócalo de la Ciudad de México se pueda imponer un nuevo Récord Guinness de la clase masiva de boxeo con mayor asistencia se tienen que cumplir con algunos puntos que establece Guinness World Records.

La clase deberá durar 30 minutos que deberán ser aprobados por las decenas de monitores certificados por Guinness que supervisarán que no más del 10 por ciento del total de asistentes deje de ejecutar las instrucciones de la clase para validar el récord.

Las autoridades repartieron entre los asistentes al evento playeras de color verde, blanco y rojo, con la intención de que los 30.000 participantes formen un mosaico con los colores de la bandera de México.

Con información de EFE