A través de Twitter, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard condenó el asesinato de los sacerdotes jesuitas en Cerocahui, Chihuahua, ocurrido la tarde del este al interior de una iglesia. Expresó que se trata de un hecho que agravia y compromete al gobierno mexicano a buscar justicia. 

“Condeno el asesinato de dos sacerdotes jesuitas en Cerocahui, Chihuahua. Javier Campo Morales y Joaquín Mora Salazar, ambos dedicados a hacer el bien y propagar su fe católica. A todos nos agravia y compromete a buscar la justicia como lo ha dicho el Presidente López Obrador”, expresó el canciller. 

Por la tarde del lunes, hombres armados asesinaron a los sacerdotes y a un civil, mientras se encontraban al interior de la iglesia ubicada en Urique, en la zona del Parque Nacional Barrancas del Cobre.

Luego de estos hechos, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua informó que los cuerpos de los sacerdotes fueron sustraídos de la iglesia. 

Los primeros reportes informan que el responsable sería el líder José Noel Portillo, alias el Chueco, quien dirigiría la organización Gente Nueva, presunto brazo armado del Cártel de Sinaloa en la región.