La Compañía de Jesús en México continúa exigiendo justicia por el asesinato de Javier Campos y Joaquín Mora, dos sacerdotes jesuitas en Cerocahui, Chihuahua, “pues si prevalece la impunidad, no podremos avanzar hacia la reconciliación y la paz”.

Además, los jesuitas manifestaron ante las autoridades de los diferentes niveles de gobierno que es prioritario que se garanticen los derechos de las comunidades rarámuri.

“La atención que sobre la región ha generado este lamentable hecho que sacudió al país no puede ser coyuntural: se deben revertir las causas estructurales de la violencia en la Sierra, que prevalecen desde hace décadas”, sostuvo la Compañía de Jesús en un comunicado.

Además, se destacó la ausencia de las autoridades en la región de Chihuahua y los jesuitas consideraron indispensable que continúen las fuerzas federales de forma provisional, con los protocolos adecuados para interactuar con culturas indígenas y asegurando el respeto irrestricto de los derechos humanos hasta que se reconstruyan las condiciones de paz en las comunidades de la Sierra Tarahumara.

El asesinato de los jesuitas remite a la vivencia de todas las víctimas de violencia que siguen esperando justicia en México. Además, hicieron énfasis en las familias de de personas desaparecidas, las víctimas de feminicidio, los migrantes que no regresaron a casa, periodistas que fueron asesinados por ejercer su labor y personas desplazadas por violencia.

Posteriormente reiteraron el llamado de abrir espacios de diálogo para revisar la actual política de seguridad y agradecieron la solidaridad tanto nacional como internacional que recibió su llamado de justicia.

“Por las mujeres, por nuestras infancias, por nuestras juventudes, por todo el pueblo de México, hoy más que nunca es indispensable caminar en conjunto con diálogo, con responsabilidad, con propuestas y con esperanza, privilegiando la atención preferencial a los más pobres”, comentaron los jesuitas.

Las muertes de los religiosos fueron condenadas por organizaciones civiles y la comunidad jesuita en México, que destacó que al menos siete sacerdotes fueron asesinados durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Estos hechos se enmarcan en la ola de violencia que se vive en México, pues se tiene registro de 33 mil 316 homicidios en lo que va del año, después de los dos años más violentos de su historia, con 34 mil 688 víctimas de asesinato en 2019 y 34 mil 554 en 2020.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la percepción de inseguridad de los mexicanos aumentó del 65.8%, en diciembre de 2021, al 66.2% en marzo pasado.

Con información de La Lista