Ante el fracaso de su primer intento, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), firmó este lunes el nuevo Acuerdo de Apertura contra la Inflación y Carestía, presentado por el secretario de Hacienda y Crédito Público, Rogelio Ramírez de la O.

Durante su conferencia mañanera desde Palacio Nacional, AMLO destacó que con la colaboración de empresarios, industriales, distribuidores y comerciales se logró un acuerdo contra la inflación.

“Se ha logrado un acuerdo para que la iniciativa privada y el gobierno llegaran a un compromiso para enfrentar el problema inflacionario, el aumento a los precios, la carestía, hemos hablado en otras ocasiones que la inflación es un fenómeno mundial provocado, sobre todo a partir de la guerra en Ucrania, es un problema que están enfrentando todos los países del mundo, nosotros hemos podido detener el crecimiento de la inflación con un control en los precios de los combustibles, un subsidio a las gasolinas, al diésel y esto ha ayudado mucho, tenemos poca inflación en energéticos, pero en alimentos no ha sido mucho el incremento sí nos está afectado, nos está llevando a que se pierda el poder adquisitivo en las familias”, comentó AMLO.

Durante la presentación del Acuerdo, Ramírez de la O explicó que por el aumento de inflación mundial, México ha recibido un impacto, entre otros, en los costos de materias primas agrícolas y energéticas.

Destacó que el Gobierno de México ha neutralizado el efecto inflacionario de los aumentos en gasolina, manteniendo su compromiso de limitar cualquier incremento a no más que la tasa de inflación. Sin embargo, señaló que el encarecimiento de los productos agrícolas sí ha sido fuertemente resentido.

“Esto explica que la contribución de energéticos a la inflación anual de 8.8% en la primera quincena de septiembre 2022 sea de 0.62 puntos porcentuales y la de alimentos sea de 4.2 puntos porcentuales”, dijo Ramírez de la O.

El secretario de Hacienda dijo que a diferencia de Estados Unidos en donde la inflación es de demanda, en México es de oferta.

“Por esa razón, la mejor respuesta consiste en producir más alimentos y reducir costos regulatorios y logísticos por parte del gobierno y los productores, para fortalecer esta oferta de alimentos”, comentó de la O.

Reiteró que las empresas representadas y el Gobierno Federal analizaron conjuntamente la situación como digna de máxima atención para el momento inflacionario llegando al siguiente acuerdo:

  1. Basado en la confianza, el Gobierno Federal otorga a las empresas firmantes de este Acuerdo una Licencia Única Universal que, por lo que hace a las actividades de importación y distribución de alimentos e insumos para el envase de alimentos de dichas empresas, las exime de todo trámite o permiso, incluyendo aquellos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad (SENASICA) y de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), así como del impuesto general de importación. Así, se les confía la responsabilidad de asegurar que las mercancías que comercian cumplen con las normas sanitarias, de inocuidad y calidad.
  2. Durante la vigencia de este Acuerdo y en el marco de la Licencia, la autoridad suspenderá la revisión de toda regulación que se considere impide o encarece la importación e internación de alimentos y su movilidad dentro del país. Esto incluye aranceles, barreras al comercio exterior no arancelarias y otros requisitos para su ingreso y circulación nacional.