Francisco Garfias

Mucho ruido ha provocado el regreso de la alianza Va por México a la escena política nacional. El imán que volvió a juntar a PAN-PRI y PRD, separados por sus posturas frente a la militarización de la seguridad pública, fue la exitosa marcha en defensa del INE. Pero el panorama hacia adelante no le pinta fácil a los negociadores de esa coalición, cuando se tenga que decidir el reparto de las candidaturas para las elecciones.

El Estado de México y Coahuila tendrán elecciones de gobernador en 2023. Al año siguiente son las federales para elegir al Presidente de la República, 500 diputados, 128 senadores. En 2024 se renuevan también nueve gubernaturas, y 30 de los 32 congresos locales. Una fuente cercana a las negociaciones nos asegura que la candidatura de la coalición PAN-PRI-PRD en el Estado de México ya está amarrada para la priista Alejandra del Moral. Al panista Enrique Vargas ya lo ven como senador, puntualiza la fuente. Dirigentes locales de los partidos de la alianza en el Edomex —Anuar Azar, del PAN; Eric Sevilla, del PRI, y el delegado del PRD en la entidad, Juan Olvera— confirmaron ayer la conformación del bloque opositor para enfrentar a Delfina Gómez, perfilada como abanderada de Morena.

En Coahuila, donde la alianza tiene ventaja en las encuestas, el PAN no tiene mucho que ofrecer. Ya no se diga el PRD. El priista Manolo Jiménez es el que tiene la mayor intención de voto. Está mano a mano con el morenista Armando Guadiana, según una encuesta de El Financiero. Hay indicios de que el dedo de Palacio apunta hacia el subsecretario federal de Seguridad Pública, Ricardo Mejía Berdeja

¿Qué quiere el PAN a cambio de soltar esas dos candidaturas? Poner el abanderado a la Presidencia de la República, la CDMX, Puebla y Veracruz. El PRD pretende la primera senaduría en 12 estados. La postura del PRI es que haya una coalición total. Es decir, alianza en los 300 distritos y en 150 ciudades del país. Los aliancistas tienen el ojo puesto en la Cámara baja. Saben de la importancia de evitar que Morena y sus aliados mantengan la mayoría simple en San Lázaro, después de 2024. ¿La razón? Los diputados tienen la facultad exclusiva de modificar y aprobar cada año el Presupuesto de Egresos. Son ellos los únicos que le pueden rayar el cuaderno a la Secretaría de Hacienda. La misma fuente asegura que ya van dos veces que Marko Cortés, presidente del PAN, solicita al Consejo Nacional del azul la ruptura de la alianza. En ambas ocasiones la petición habría sido rechazada. El propio Cortés y sus pares Alito Moreno, del PRI, y Jesús Zambrano, del PRD, no han vuelto a juntarse, por lo menos públicamente, desde que el tricolor rompió la “moratoria constitucional” y votó con Morena el famoso 5º transitorio para prolongar el Ejército en las calles hasta el 2028. Alito ha pedido esa reunión, pero no ha tenido respuesta, nos dicen.

El panista Santiago Creel negó haberse “comido” información que la Fiscalía capitalina habría enviado a la Mesa Directiva —que él preside— relacionada con el diputado panista Jorge Romero y el llamado “Cártel inmobiliario”. Romero fue delegado en la alcaldía Benito Juárez. Coordina la bancada azul en San Lázaro, y la intención de la Fiscalía es desaforarlo por actos de corrupción. “No es cierto”, nos dijo tajante el diputado Creel, cuando le preguntamos sobre el caso.

Ante el inminente rechazo a la reforma electoral del Ejecutivo, Morena y sus aliados echaron a andar el “plan B” del presidente López Obrador: van por la asfixia económica del INE. 

A los 4 mil 427 millones de pesos que ya le mocharon al instituto en el Presupuesto de Egresos para el 2023, pretenden sumar otros 3 mil millones de pesos en las leyes secundarias, que aprobaran después de que se vote la reforma, confirmó Ignacio Mier, coordinador de la bancada guinda en Morena. Precisó que se va a revisar la autonomía técnica y de gestión del INE, dentro de los márgenes de la Constitución, para encontrar áreas en que se puedan reducir gastos. “Nada que ponga en riesgo la instalación de casillas, de mesas directivas en procesos electorales o de consultas”, puntualizó.

El anuncio confirma que los legisladores de la mayoría tienen una tarea que les fue encargada desde Palacio Nacional: joder al instituto como sea. No escucharon la voz de la calle que a gritos pedía el pasado domingo: “El INE no se toca”.

La tarde del pasado jueves presentó su octavo libro mi amigo y socio Rubén Cortés. Se llama Cuarteles de invierno, viajes con mi hijo (Editorial Purgante). Son las crónicas del “tiempo de gloria” que vivió en sus recorridos con su hijo Santino alrededor del mundo, desde que tenía 45 días de nacido hasta que fue mayor de edad y decidió sus propios viajes. Enhorabuena, Rubén.

Publicado en excelsior