El síndrome de ovario poliquístico es una enfermedad que afecta a muchas mujeres en edad reproductiva en todo el mundo. Se trata de una condición que puede tener efectos negativos significativos en la calidad de vida de las pacientes, incluyendo infertilidad, alteraciones hormonales, aumento de peso y resistencia a la insulina, entre otros.
Afortunadamente, existen tratamientos no farmacológicos para el síndrome de ovario poliquístico, y uno de los más efectivos es el ejercicio físico. En el artículo publicado recientemente en la revista Universitaria “Importancia del ejercicio en el síndrome de ovario poliquístico”, Damaris Flores González y María de Jesús Serrano Plata destacan la importancia del ejercicio en el tratamiento de esta enfermedad.
Las autoras explican que el síndrome de ovario poliquístico tiene múltiples causas, entre las que destacan la herencia genética, el sedentarismo y los hábitos alimenticios. El aumento de la incidencia de sobrepeso, obesidad y diabetes en los últimos años también ha contribuido al aumento del número de casos de esta enfermedad. Además de la aparición de quistes y el aumento del tamaño de los ovarios, hay alteraciones hormonales que provocan disfunción menstrual, incremento de andrógenos, infertilidad y resistencia a la insulina.
El ejercicio físico es una herramienta valiosa en el tratamiento del síndrome de ovario poliquístico, ya que ofrece múltiples beneficios para las pacientes. Entre ellos se encuentran la pérdida de grasa corporal, la regulación de los niveles de glucosa en sangre, de lípidos y del ciclo menstrual, la disminución de la resistencia a la insulina, el incremento de la tasa de fertilidad y la prevención de enfermedades asociadas.
Pero los beneficios del ejercicio no se limitan a los aspectos físicos y médicos de la enfermedad. También se ha demostrado que el ejercicio induce la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, lo que trae beneficios psicosociales, como la reducción de la ansiedad y la depresión.
Las autoras hacen hincapié en la importancia de la prescripción adecuada del ejercicio físico en el tratamiento del síndrome de ovario poliquístico. Un equipo multidisciplinario es indispensable, donde participen expertos en cultura física y deporte, para determinar el tipo de ejercicio y su intensidad apropiados para cada paciente.
Lee Universitaria (https://revistauniversitaria.uaemex.mx/) y revisa esta propuesta (https://revistauniversitaria.uaemex.mx/article/view/20963/15560).

