El príncipe Hussein, heredero al trono de Jordania, se casó el jueves en medio de una gran fanfarria y en una brillante ceremonia que los líderes del país —respaldados durante mucho tiempo por Occidente como una influencia estabilizadora en una región volátil—, esperan que refuerce las relaciones locales ylas alianzas globales.
El príncipe Hussein, de 28 años, nombrado heredero por su padre, el rey Abdullah en 2009, se casó con la arquitecta saudita Rajwa Al Saif, de 29 años, que proviene de una familia prominente con vínculos con la dinastía gobernante de su país. Jordania ha dependido durante mucho tiempo del apoyo occidental para apuntalar su economía, uno de los mayores receptores per cápita de ayuda estadunidense y europea del mundo, y los observadores esperan que la boda también lo acerque a la potencia regional en su frontera sur.
Se contempló la asistencia el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman, según funcionarios jordanos, y las mesas del banquete estarán repletas de la realeza europea y asiática y también de importantes figuras estadunidenses, incluida la primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, y los príncipe de Gales de Reino Unido, William y Kate. La novia vistió un vestido blanco con un verso de un poema árabe bordado en oro: «Cuando te veo, la vida se vuelve dulce».
Fuente: Reuters

