Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos que cualquiera. Tienen derecho a la educación, derecho al trabajo y, sobre todo, derecho a ser parte activa de la sociedad. Esto es lo que nos demuestra Brenda Moreno Valdez, una estudiante destacada de la Licenciatura en Psicología en el Centro Universitario Atlacomulco de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). A sus 22 años, Brenda ha enfrentado desafíos considerables debido a su discapacidad auditiva, pero su historia es un testimonio inspirador de resiliencia, apoyo y perseverancia.
Desde su infancia, Brenda comenzó a experimentar la pérdida gradual de la capacidad auditiva en ambos oídos. A los nueve años, sus padres notaron que no escuchaba bien y recibió el diagnóstico médico de hipoacusia bilateral. En ese momento, se le recomendó cuidar su oído derecho, donde aún conservaba un 50 por ciento de audición. A pesar de este obstáculo, Brenda no dejó que la discapacidad definiera su futuro.
Durante sus años de secundaria, la pérdida auditiva de Brenda se aceleró, reduciéndola a aproximadamente un 30 por ciento. Pero su determinación la llevó a la universidad, donde comenzó a enfrentar crisis relacionadas con un zumbido constante en su oído interno. A pesar de estas dificultades, Brenda persistió en su búsqueda de una educación superior.
El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía se convirtió en su aliado en la lucha contra su discapacidad auditiva. A través de una serie de estudios y evaluaciones médicas, se determinó que necesitaba un implante coclear en su oído izquierdo, donde la audición era casi nula. Sin embargo, su atención médica se vio interrumpida debido a la pandemia, lo que la llevó a una crisis personal severa.
La adaptación a las clases en línea durante la pandemia se convirtió en un alivio para Brenda. La posibilidad de contar con la transcripción instantánea en su computadora y un ambiente de estudio silencioso la ayudaron a sobrellevar los desafíos de la educación en línea. Pero, como muchas personas, Brenda anhelaba volver a las clases presenciales.
El miedo a la exclusión y la dificultad para comunicarse llevaron a Brenda a una conversación con las autoridades de su universidad, el Centro Universitario Atlacomulco de la UAEMéx. A pesar de que nunca habían tenido un estudiante con discapacidad auditiva, la institución demostró una gran empatía y disposición para adaptarse a sus necesidades. Se creó un espacio donde Brenda podía tomar clases en línea, con el apoyo de una aplicación de transcripción y profesores conscientes de su discapacidad.
La adaptación llevó tiempo, pero Brenda perseveró. Se acercó a sus compañeros y profesores para asegurarse de comprender todo lo que se decía en clase. Su resiliencia y el apoyo de su comunidad universitaria hicieron que superara los desafíos.
En noviembre de 2022, Brenda recibió la noticia de que se le implantaría el dispositivo coclear en su oído izquierdo. La cirugía se llevó a cabo en junio del año siguiente, y la activación del implante fue un hito en su vida. Aunque aún experimenta un zumbido constante, su audición ha mejorado significativamente.
Hoy, Brenda Moreno Valdez está realizando sus prácticas profesionales en la Unidad Básica de Rehabilitación e Integración Social del municipio de El Oro. Destaca el apoyo inquebrantable de su familia, quienes han sido su columna vertebral en su viaje hacia la superación.
Brenda quiere transmitir un mensaje claro: la discapacidad no debe ser una barrera para el crecimiento personal y profesional. En ningún momento, durante su educación en la preparatoria ni en la universidad, se sintió discriminada o excluida. Al contrario, experimentó el apoyo constante de su comunidad educativa, lo que le permitió alcanzar sus metas.
Su historia es un recordatorio de la importancia de la inclusión y la igualdad de oportunidades en la educación superior. Brenda Moreno Valdez es un ejemplo de cómo el apoyo adecuado y la determinación pueden superar cualquier obstáculo. Su éxito demuestra que las personas con discapacidad tienen un lugar valioso en nuestra sociedad y pueden lograr grandes cosas cuando se les brinda la oportunidad de hacerlo. La historia de Brenda es un llamado a la reflexión sobre cómo podemos ser una sociedad más inclusiva y solidaria para todos.

