En un mundo donde la violencia de género y el feminicidio siguen siendo una triste realidad, es esencial destacar el trabajo y la dedicación de Adelaida Rojas García, una investigadora de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). Su compromiso en la lucha por la prevención del feminicidio y la erradicación de la violencia hacia las mujeres en América Latina merece un reconocimiento especial.

Rojas García ha llevado a cabo un análisis longitudinal que abarca tres países latinoamericanos: México, Perú y Ecuador. En este extenso estudio, la investigadora ha descubierto que, a pesar de las diferencias culturales y geográficas, estos países comparten similitudes sorprendentes en lo que respecta a la situación de las mujeres. Desde la perspectiva cultural, social, educativa y económica, las mujeres se encuentran en situaciones de vulnerabilidad que requieren una atención urgente.

Una de las contribuciones más importantes de Rojas García es su propuesta de mejora y creación de políticas públicas basadas en una perspectiva de género y el respeto a los derechos humanos. Su enfoque no solo se centra en la sanción de los agresores, sino también en proporcionar a las mujeres las herramientas cognitivas y psicológicas necesarias para enfrentar y superar la violencia de género.

En sus declaraciones, Rojas García subraya que la violencia de género representa una ruptura del estado de Derecho, lo que implica que las mujeres viven con una sensación constante de desprotección. Es imperativo que las autoridades se comprometan a atender las denuncias de manera rápida y oportuna. Aunque países como México han logrado avances significativos en esta área, aún existen desafíos que deben abordarse con mayor eficacia, especialmente en Perú y Ecuador, que también enfrentan graves problemas de violencia de género.

La cultura machista que prevalece en América Latina es uno de los factores clave identificados por Rojas García en su investigación. Esta cultura machista afecta profundamente a la sociedad y crea un ambiente propicio para la violencia de género. En muchos casos, las mujeres que denuncian abusos son revictimizadas, ya sea por su manera de vestir o por su estilo de vida. Además, persisten normas de género que perpetúan la desigualdad y la discriminación dentro de los hogares y otros espacios.

Es importante destacar que la violencia de género no se manifiesta únicamente a través del feminicidio. Antes de llegar a ese punto trágico, las mujeres a menudo experimentan otros tipos de violencia, como la doméstica. En muchos casos, se sienten atrapadas por el miedo o por factores psicosociales que les impiden denunciar a sus agresores. Por tanto, Rojas García enfatiza la importancia de brindar acceso a la ayuda psicológica y legal a estas mujeres. Es crucial entender que el feminicidio no discrimina en función de nivel socioeconómico ni nivel educativo, afectando a mujeres de todas las esferas de la sociedad.

Un aspecto notable de la investigación de Rojas García es la formación de perfiles victimarios de feminicidio a partir de un análisis psicopatológico de estos individuos. Este enfoque puede ser invaluable para prevenir futuros casos de feminicidio y brindar un mejor apoyo a las víctimas.

Como resultado de su trabajo, Rojas García promueve la implementación de programas destinados a ayudar a las mujeres y busca establecer leyes más sólidas en materia de violencia de género. Además, se ha comprometido a educar a las generaciones futuras sobre la equidad de género y la rápida identificación de señales de riesgo relacionadas con el abuso y la violencia en todas sus formas. La educación en igualdad de género es una herramienta poderosa para cambiar la mentalidad de las futuras generaciones y prevenir la perpetuación de la violencia de género.

Adelaida Rojas García es un ejemplo inspirador de la capacidad que tiene una persona para marcar la diferencia en la lucha contra la violencia de género y el feminicidio. Su enfoque integral y su dedicación para abordar esta problemática son un faro de esperanza en una región que todavía enfrenta numerosos desafíos en lo que respecta a la igualdad de género y la seguridad de las mujeres. Como mujer e investigadora, Rojas García es un modelo a seguir para todas aquellas personas que buscan hacer algo en defensa de los derechos y la dignidad de las mujeres en América Latina. Su trabajo es un recordatorio de que la lucha contra la violencia de género es una responsabilidad colectiva que requiere un esfuerzo constante y un compromiso inquebrantable.