Nunca como ahora, ante el actual contexto de la seguridad internacional, el riesgo por el uso de armas nucleares está presente, alertó el embajador mexicano Juan Ramón de la Fuente al presidir este lunes la segunda reunión de los Estados parte del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN).

Las armas de destrucción en masa no solo no garantizan la seguridad internacional, realmente lo que hacen, dijo, es poner en peligro la supervivencia.

«Las tensiones geopolíticas crecen a la par del gasto militar y de la modernización de los arsenales nucleares, en consecuencia, el riesgo del uso deliberado o accidental de las armas nucleares está hoy más presente que nunca antes. Por eso mismo, nos resulta inaceptable guardar silencio ante las voces que abogan por la conservación, la amenaza e incluso el uso de esas armas como instrumento de coerción”, aseveró.

En la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el diplomático recordó que México tiene un liderazgo en la materia al impulsar en 1967 la primera zona libre de armas nucleares en América Latina y el Caribe con el Tratado de Tlatelolco. Hoy, todavía hay un largo camino por recorrer para comprometer a las naciones en la conveniencia de seguir trabajando desde el multilateralismo en el fortalecimiento del compromiso del no uso de este tipo de armamento en conflictos y abonar a la paz mundial.

“El riesgo de una catástrofe nuclear es real y va en aumento, la ausencia de avances tangibles en el desarme nuclear nos obliga a elevar el tono y el contenido de nuestro mensaje. No hay lugar para el silencio ni para la pasividad, en tanto que cada vez conocemos mejor cuales serían las catastróficas consecuencias humanitarias que resultarían de una detonación de armas nucleares.

Dicho con toda claridad, las armas de destrucción en masa no solo no garantizan la seguridad internacional, realmente lo que hacen es poner en peligro la supervivencia de la humanidad”.

De la Fuente destacó que este encuentro da seguimiento a los acuerdos de la primera reunión de Estados parte celebrada en Viena, en junio de 2022, e incluirá un debate temático sobre el impacto humanitario de las armas nucleares con la presencia de autoridades, representantes de organismos, sobrevivientes de bombas atómicas, sociedad civil y de la comunidad científica.

No tengo duda que incorporar a la ciencia en nuestros debates les dará una dimensión más sólida y más luminosa. No podemos fallarle a quienes cuentan con nosotros para vivir en un mundo más seguro, para sobrevivir en nuestro planeta”, sostuvo.

El TPAN es el primer acuerdo multilateral aplicable a escala mundial que prohíbe íntegramente las armas nucleares, de conformidad con el derecho internacional humanitario. Fue abierto a firma en 2017 y entró en vigor en 2021, actualmente cuenta con 69 Estados parte, así como con otros 24 Estados que lo han suscrito, pero aún no lo han ratificado.