La música resonó entre los imponentes muros de la catedral del municipio de Tenancingo, Estado de México, marcando la celebración del décimo aniversario de la Banda Universitaria de Marcha de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx). El evento, que tuvo lugar en el majestuoso escenario de la catedral, fue un testimonio del compromiso, la dedicación y la pasión que estos jóvenes músicos han invertido en la creación de un legado musical que trascenderá por generaciones.
El Plantel «Dr. Pablo González Casanova» de la Escuela Preparatoria y el Centro Universitario Tenancingo se vistieron de gala para recibir a estudiantes, profesores, autoridades y a la comunidad en general. La directora del plantel, Janette Jaimes García, y el director de la Banda, Javier Emiliany Mendoza Casarrubias, fueron los encargados de develar la placa conmemorativa que marca una década de armonía, ritmo y dedicación.
La Banda Universitaria de Marcha, conformada en su mayoría por talentosos estudiantes del Plantel «Dr. Pablo González Casanova», ha sido un embajador musical de la Autónoma mexiquense, representándola con orgullo en eventos estatales y nacionales. La placa conmemorativa destaca no solo el tiempo que ha pasado desde su fundación, sino el legado que están construyendo y que se erige como fuente de inspiración para las generaciones futuras.
Durante la ceremonia, se rindió homenaje a los jóvenes músicos, reconociendo su dedicación y pasión por la música. La directora del plantel, Janette Jaimes García, expresó su admiración por el compromiso de los estudiantes y el impacto que han tenido en la comunidad. «Estos jóvenes son un ejemplo de la excelencia académica y artística que buscamos fomentar en la Universidad», comentó la directora.
Javier Emiliany Mendoza Casarrubias, director de la Banda, quien también fue reconocido por su contribución al éxito y al estilo distintivo de la agrupación, compartió algunos detalles sobre el inicio de esta travesía musical. La Banda Universitaria de Marcha de la UAEMéx dio sus primeros pasos en febrero de 2014 con 160 integrantes. Hoy, diez años después, cuenta con 260 jóvenes, 100 instrumentistas y 160 alegorías que dan vida a cada presentación.
El director subrayó la importancia de la Banda como un semillero de talentos musicales, enriqueciendo no solo la vida universitaria sino también la cultura local. «Estos jóvenes no solo aprenden a tocar un instrumento, sino que también desarrollan habilidades de trabajo en equipo, disciplina y liderazgo», destacó Mendoza Casarrubias.
La comunidad verde y oro, como se conoce cariñosamente a la familia universitaria de la UAEMéx, se unió para aplaudir y celebrar el éxito de la Banda Universitaria de Marcha. La catedral de Tenancingo se convirtió en el escenario perfecto para este concierto navideño, que no solo marcó una década de logros musicales sino que también reafirmó el compromiso de la universidad con la cultura y las artes.

