Transportistas de la modalidad de taxi en Córdoba, Veracruz, bloquearon accesos y marcharon en protesta por los presuntos abusos que comete el personal de la Fuerza Civil y de la dirección de Transporte ya que instalaron retenes para verificar la situación de las unidades de transporte público.

Pese a que dijeron temer las represalias exhibieron que los agentes hacen los operativos encapuchados y consideran que lo hacen para intimidarlos.

Los transportistas llegaron de los municipios cercanos: Orizaba, Nogales, Río Blanco, Ciudad Mendoza y una delegación de Tierra Blanca y marcharon pacíficamente; además, expusieron su malestar por cómo los han tratado.

“Es un atropello. No venimos a aprovecharnos de la situación. Nosotros sí queremos estar con los trámites en regla, pero la autoridad nos retarda la documentación, es una tramitología que dura un año y la constancia de empadronamiento tiene una vigencia. Entonces es ridículo que vengan y hagan estos operativos cuando saben que hay retrasos en la entrega de todas las constancias”, recriminó Salvador García, uno de los concesionarios.

Exhibieron que sus ganancias cada vez son menos, ya que hay quienes en un día sólo sacan 100 pesos y que someterlos al asedio para sacar multas resulta contraproducente: “preferimos que los carros estén guardados y no exponernos, a nosotros siempre nos han visto como la caja chica del gobierno”, señalaron.

Además, señalaron que los taxistas cuando salen a las comunidades, son extorsionados por los agentes de la dirección de Transporte quienes les exigen un “moche” o de lo contrario el carro es llevado al corralón y la multa es de alto costo.

Indicaron que este tipo de operativos solamente son recaudatorios y no solucionan la situación del transporte público.

Los inconformes exigían una mesa de diálogo para exponer los problemas que enfrentan y lo que requieren como prestadores de un servicio público.

Sobre esta manifestación que abarcó todos los municipios de la región central, el gobernador Cuitláhuac García acusó que fueron arengados por “un lidercillo” que sería investigado. Aseveró que los operativos eran para regular el trabajo de las grúas, no en contra de los taxistas.

Fuente: excelsior