Javier Vilchis García, un estudiante destacado de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), recientemente concluyó una experiencia transformadora en la Facultad de Leyes de la Universidad de Turín. Su viaje no solo representó un hito en su carrera académica, sino también un salto hacia el crecimiento personal y cultural.

Al enfrentarse al desafío de estudiar en otro idioma y sumergirse en el sistema europeo de educación superior, Vilchis García superó barreras con determinación y espíritu de adaptación. «Son súper diferentes a lo que estamos acostumbrados. Un grupo de una clase es de más de 200 alumnos; son foros impresionantes», comentó Javier, destacando las notables diferencias en el entorno académico entre México y Europa.

Sin embargo, más allá de las diferencias estructurales, Vilchis García enfatizó el valor de la experiencia cultural. Desde las costumbres locales hasta los medios de transporte y las interacciones sociales, cada aspecto de su estancia en Turín contribuyó a su crecimiento personal. La convivencia con estudiantes de diversos orígenes enriqueció su perspectiva y le brindó la oportunidad de establecer conexiones globales.

Una de las facetas más destacadas de su experiencia fue la conexión social que desarrolló, especialmente con su compañero de habitación, Mateo. A través de Mateo, Javier pudo sumergirse aún más en la cultura italiana, participando en actividades sociales y expandiendo su comprensión de la vida en Turín. Esta relación ejemplifica cómo la interacción interpersonal puede facilitar la adaptación a un entorno culturalmente diferente.

Al reflexionar sobre su experiencia, Vilchis García ofreció consejos valiosos para los estudiantes de UAEMéx interesados en la movilidad académica. Les instó a cuestionarse sus objetivos y motivaciones, manteniendo una mentalidad abierta y preparada para el cambio. «Es una cuestión de tu actitud, de querer afrontar los desafíos día con día», afirmó Javier, destacando la importancia del enfoque mental en el éxito durante una experiencia de intercambio.

Además, animó a los estudiantes a sumergirse por completo en el nuevo ambiente, abrazando la diversidad y buscando construir conexiones significativas con personas de diferentes culturas. «Aventúrate en este nuevo ecosistema de personas que son súper diferentes a ti», alentó Vilchis García, subrayando la capacidad de encontrar similitudes y crear comunidades incluso en contextos culturalmente diversos.

La experiencia de Javier Vilchis García en Turín no solo representa un logro académico, sino también un testimonio inspirador de crecimiento personal y cultural. Su historia destaca la importancia de la movilidad académica en la formación de estudiantes globales y la capacidad de los individuos para adaptarse y prosperar en entornos diversos. Con determinación y apertura mental, los estudiantes como Javier están preparados para abrazar los desafíos del mundo globalizado y convertirse en ciudadanos del mundo verdaderamente interconectados.