En un país donde persisten arraigados roles de género, la precariedad económica afecta de manera desproporcionada a las mujeres mexicanas. Maripaz Alcántara, destacada psicóloga especializada en género, violencia y políticas públicas, arroja luz sobre este preocupante fenómeno en su reciente artículo titulado «Contra la feminización de la pobreza», publicado en la revista Universitaria núm. 49. A través de un análisis profundo, Alcántara explora cómo la elección de carrera y la falta de educación financiera se entrelazan para perpetuar la desigualdad económica entre hombres y mujeres en México.
El estudio de Alcántara revela una conexión inquietante entre el dinero, el género y la educación. Tradicionalmente, se asocia la acumulación de riqueza con los hombres, mientras que a las mujeres se les asigna el papel de cuidadoras y educadoras en el ámbito familiar. Esto se refleja claramente en las elecciones de carrera: áreas como finanzas, medicina, mercadotecnia y economía, dominadas por hombres, suelen ser las mejor remuneradas, mientras que profesiones feminizadas como la docencia, el trabajo social, la enfermería y la literatura, enfrentan una desvalorización en el mercado laboral.
Alcántara argumenta que esta visión estereotipada de los roles de género no solo perpetúa la brecha salarial entre hombres y mujeres, sino que también impacta negativamente en la calidad de vida de las mujeres. Muchas se ven obligadas a abandonar sus estudios o empleos en busca de estabilidad familiar, asumiendo la carga abrumadora de las responsabilidades domésticas y la crianza de los hijos, lo que limita aún más sus oportunidades de crecimiento profesional y económico.
Sin embargo, Alcántara no solo señala los problemas, sino que también propone soluciones concretas. Destaca la importancia de desafiar los estereotipos de género y abogar por la promoción de la educación financiera entre las mujeres. Para alcanzar la independencia económica y emocional, es fundamental que las mujeres adquieran habilidades para administrar su propio dinero, construir un fondo de ahorro y tomar decisiones financieras informadas.
«Las mujeres debemos desarrollar una actividad que nos permita ser independientes económica y emocionalmente», enfatiza Alcántara.
Para aquellos interesados en explorar más a fondo esta problemática y buscar orientación vocacional, el artículo completo de Alcántara está disponible en línea, en el siguiente enlace: Contra la feminización de la pobreza.
En un momento en el que la igualdad de género y la inclusión son objetivos clave en la agenda nacional e internacional, es crucial abordar la feminización de la pobreza como un problema sistémico que requiere atención urgente y acciones concretas. Solo mediante un compromiso conjunto de la sociedad, el gobierno y las instituciones educativas podemos construir un futuro más equitativo y próspero para todas y todos.

