En su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador no escatimó críticas hacia las políticas implementadas por el mandatario argentino, Javier Milei, calificándolas como un retorno al neoliberalismo y una amenaza para los derechos sociales fundamentales.
El presidente mexicano no se mostró sorprendido por el recorte presupuestario en educación en Argentina, declarando que este ajuste era predecible bajo un gobierno que abraza políticas neoliberales. Para López Obrador, este tipo de medidas son una clara señal de la privatización de servicios esenciales como la educación y la salud, además de ser una muestra de indiferencia hacia las necesidades del pueblo.
La preocupación del presidente López Obrador es comprensible dado el contexto de las recientes protestas en Argentina, donde miles de ciudadanos, incluyendo estudiantes y docentes universitarios, han salido a las calles para manifestarse en contra de los recortes presupuestarios en el ámbito educativo. Estas manifestaciones han sido una respuesta directa al ajuste fiscal implementado por el presidente Milei, cuya política se centra en la reducción del gasto público, incluso a expensas de instituciones académicas de renombre como la Universidad de Buenos Aires (UBA).
La UBA, reconocida internacionalmente por su excelencia académica, ha sido una de las instituciones más afectadas por estos recortes. Con una oferta educativa diversa y un destacado programa de investigación, la universidad ha denunciado públicamente los efectos negativos de los recortes en el presupuesto, que se han traducido en dificultades para mantener la calidad de la enseñanza, la investigación y la atención sanitaria.
La crítica de López Obrador se dirige directamente a la retórica empleada por el presidente Milei, quien durante su campaña electoral prometió aplicar medidas de austeridad extrema bajo el lema de la «motosierra» para recortar el déficit público. Sin embargo, estas medidas han sido duramente cuestionadas por sectores de la sociedad argentina, que ven en ellas una amenaza para el acceso universal a la educación y la salud.
El presidente mexicano también ha expresado su preocupación por las afirmaciones de Milei, quien ha acusado a las universidades públicas de ser centros de adoctrinamiento socialista. Esta retórica polarizante ha generado un clima de confrontación y división en Argentina, donde la educación superior se ha convertido en un campo de batalla político entre quienes defienden la inversión pública en la educación y aquellos que abogan por una reducción del rol del Estado en este ámbito.

