En un esfuerzo por conmemorar y reflexionar sobre la participación femenina en las ciencias, específicamente en el ámbito de las matemáticas, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) acogió la conferencia «Cristales rotos, transformación de la trayectoria profesional femenina». Esta charla, presentada en el marco del Día Internacional de las Mujeres Matemáticas, fue impartida por Gabriela López Ballesteros, Program and Portfolio Manager de Educación Superior para Latinoamérica en McGraw Hill.
Ante una audiencia diversa, que incluyó al rector de la UAEMéx, Carlos Eduardo Barrera Díaz, así como a otros miembros destacados del cuerpo administrativo y estudiantil, López Ballesteros destacó los desafíos que enfrentan las mujeres en el campo de STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). Señaló que a lo largo de la historia, las mujeres han debido enfrentar mayores sacrificios y persistencia, junto con la búsqueda constante de un equilibrio entre su vida personal y profesional.
Uno de los temas centrales abordados por López Ballesteros fue el síndrome de la impostora, un fenómeno psicológico donde las mujeres internalizan la creencia de que no son lo suficientemente capaces o merecedoras de éxito profesional, especialmente en comparación con sus colegas masculinos. Esta autopercepción limitante, alimentada por las expectativas culturales y sociales, actúa como una barrera invisible que obstaculiza el avance de las mujeres en STEM.
Los datos presentados por la conferencista son reveladores. En México, solo el 38 por ciento de los puestos de alta dirección están ocupados por mujeres, mientras que el resto son ocupados por hombres. Esta disparidad refleja una profunda inequidad de género arraigada en los roles sociales y las estructuras institucionales.
Además, López Ballesteros destacó cómo las responsabilidades familiares, especialmente la maternidad, pueden agravar aún más esta desigualdad. Las mujeres que son madres enfrentan obstáculos adicionales para dedicarse por completo a sus carreras, ya que a menudo se ven limitadas en su capacidad para trabajar horas extras o fines de semana. Esta falta de flexibilidad laboral contribuye a una brecha salarial persistente y refuerza los estereotipos de género arraigados en nuestra sociedad.
Sin embargo, la conferencia no se limitó a exponer los problemas, sino que también ofreció soluciones tangibles. López Ballesteros hizo hincapié en la importancia de romper el «techo de cristal» desde las propias instituciones. Este término describe las barreras invisibles que impiden que las mujeres avancen y se desarrollen profesionalmente dentro de las organizaciones.
Para lograr esto, se necesitan estrategias que vinculen la equidad de género con la eficiencia laboral. Esto implica crear un diálogo abierto y honesto dentro de las instituciones para identificar y abordar los obstáculos que enfrentan las mujeres en el lugar de trabajo. Estas iniciativas deben ser diseñadas de manera colaborativa y deben apuntar a eliminar las barreras sistémicas que perpetúan la desigualdad de género.
En resumen, la conferencia de Gabriela López Ballesteros en la UAEMéx proporcionó una valiosa oportunidad para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las mujeres en STEM y para discutir formas concretas de promover la equidad de género en estos campos. Al destacar la importancia de romper barreras y promover un ambiente de trabajo inclusivo, se nos recuerda que el progreso en la ciencia y la tecnología solo puede lograrse cuando todas las personas, independientemente de su género, tienen igualdad de oportunidades para participar y prosperar.

